
La verdad es que ya está casi todo dicho. En veteranos teneis los discos de Bob Dylan, Tom Petty, Neil Young y Johnny Cash. Y en dúos están Two Gallants y Wood Brothers, pero siempre queda algo.
Drive-by Trukers se relajan tras dos obras maestras consecutivas. Nos tienen mal acostumbrados y su A Blessing And A Curse, siendo bueno, nos deja un sabor agridulce. Tres seguidas sería inhumano. Mientras sigan funcionando las tres cabezas pensantes (Patterson Hood, Mike Cooley, Jason Isbell), no habrá problemas.
Y dos promesas a la espera de explotar: Patty Hurst Shifter y Scott Miller & Th Commonweath. Ambos con un rock de raíces en la linea de Bruce Springsteen y Tom Petty. Más potentes los primeros, más clásico el segundo. Esperaremos a ver si nos dan todo lo que prometen. Y hablando de promesas, Will Hodge sigue publicando discos excelentes sin que, al parecer, nadie le escuche. Esta vez ha probado haciendo más ruido, pero nada. Y calidad no le falta.
Para acabar ya con este apartado, no quiero pasar sin mencionar a Graham Lyndsey. Folk puro con voz llena de serrín la que nos ofrece este antiguo punk reconvertido a cantautor de las montañas americanas. Un lujo de disco con una producción tan austera como certera. Emoción pura.