Bien con su antigua banda Edson o ahora en solitario, el sueco Pelle Carlberg siempre ha intentado asomar la cabeza y sobresalir entre los numerosísimos grupos que nos llegan del más conocido país escandinavo. Si descontamos el entusiasmo que pone en todo lo que hace, las armas que ha utilizado para conseguirlo nunca han estado entre las más potentes, pues a principios de la década su música no tenía los mejores estribillos y ahora que a veces sí consigue tenerlos, la situación de la música no es la más favorecedora para destacar.
Evripidis abrió la noche en solitario agradeciendo al público el "ser más que las 10 personas que vinieron a verme la primera vez que estuve en Vigo". Se presentó sin sus Tragedies, aunque para tragedias las que contienen sus canciones. Con la atención del respetable fijada en unas presentaciones dignas de las definiciones de Juego de Niños, el griego afincado en Barcelona interpretó al teclado bonitas canciones pop a las que deben ir de perlas unos buenos arreglos que sí posee su versión de estudio. Un gallifante para él.
Con algún que otro problema de sonido (sobre todo un zumbido insoportable que salía de uno de los altavoces) durante los primeros temas y con retraso acumulado - problemas con las maletas en el aeropuerto para el autor de ese "homenaje" a Ryanair que es "Fly me to the moon" -, salió el rubiales y se desató la Pellemanía en un (bastante numeroso) público ansioso de dar palmas, cantar y tararear. Porque otra cosa no, pero la gente se lo pasó muy bien, aunque alguien en algún sitio decidió que yo tuviese un sueño mortal y que no disfrutase demasiado del show, de modo que por una vez habrá que dar la razón a la mayoría. De sus tres discos en solitario hasta el momento eligió bastantes de los mejores estribillos y algunas de sus canciones más emblemáticas. Acompañado de un bajista-percusionista-guaperas, su pop amable intentaba poner el rayo de sol que nos hiciese olvidar el temendo diluvio que caía en el exterior y, a pesar de mostrarse algo rácano con la duración del concierto y tras dos bises, parece que dejó bastante contenta a la parroquia. Vamos, que no estuvo mal como preparación para el verdadero recital que al día siguiente darían Federer y Nadal en Australia.
Fotos y Video: Dani
Y por lo que veo el Mondo tiene una buena calefacción, ¿no? Porque jooooder, el tío en en camiseta de tiras. Viva Suecia
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