
En anteriores fechas y en diferentes localizaciones ya habían pasado por el Voces Femeninas 09 artistas de la talla de Victoria Williams, Simone White o Emmy The Great, la única de las ya presentes en la edición de 2008 que repitió. Para el cierre, la organización del festival en el que la discriminación positiva no molesta a nadie nos tenía reservadas a tres mujeres de características muy diferentes que consiguieron sobreponerse con resignación y buena cara al mal sonido del teatro, siempre con una sonrisa en una noche dedicada a François Hardy, otro pedazo de mujer, y marcada por el buen rollo. Como muestra un final con todos los artistas sobre el escenario saludando y, con Basia Bulat como cabecilla, improvisando un cumpleaños feliz para Annika de Hello Saferide.
Fue la misma Annika Norlin quien abrió fuego. Hello Saferide da nombre a su proyecto más personal aunque sobre el escenario apareciesen dos suecas monísimas, rubia una y morena la otra, que podrían hacer las delicias de Alfredo Landa en alguna de sus películas. Pero mucho más allá de dos caras bonitas en Introducing Hello Saferide y More Modern Short Stories From Hello Saferide, sus dos discos hasta la fecha, hay buenas canciones, tal y como se empeñaron en demostrar sobre el escenario con ese pop luminoso que parece ser que solamente en los países escandinavos son capaces de bordar, aunque el formato guitarra acústica y eléctrica o melódica les diese en vivo un aire un tanto más lánguido de lo habitual por esas tierras. Correctísimas y de agradable escucha. Una canción, la preciosa 25 days.

Dawn Landes es, por el contrario, un torbellino sobre las tablas, una personalidad arrolladora que llenó el escenario del Caixanova con su energía y la de los excepcionales músicos de su banda, en especial de un percusionista que tocaba, al mismo tiempo que la batería, teclado y harmónica. En directo los temas de Dawn y su banda suenan vigorosos, dedicando especial atención a su tercer y último álbum hasta la fecha Sweet Heart Rodeo, del que cayeron entre otras la propia Sweet Heart of the Rodeo o Money in the Bank, aunque tampoco desaprovechó la oportunidad de acercarse a PJ Harvey en sus temas más rockeros o mostrarse delicada y dulce en Romeo o la enorme Twilight. Fue además la única en atreverse a versionar a la homenajeada François Hardy con una acertada revisión de Touts les garçons et les filles. La mejor de las tres.

Basia Bulat era otro amor de chica. Siempre sonriente y agradecida, comenzó a capella su actuación mostrando su principal baza, una voz madura y trabajada a pesar de la juventud que atesora. Pero la cosa no se quedaba ahí. Esta niña prodigio salta de un instrumento a otro con facilidad pasmosa – tocó la guitarra, el ukelele, la cítara y el piano - mientras desgrana los temas incluidos en Oh My Darling, su primer y único disco hasta la fecha. Teniendo muy presentes sus raíces pero siempre con ese algo que la hace accesible a cualquier público, la canadiense posee el buen gusto de su compatriota Neko Case sin hacer ascos al gancho comercial de digamos...¿Shania Twain? El momento en el que sin micros, con la ayuda del ukelele y los coros de su violinista, interpretó Before I Knew, propició una de las mayores ovaciones de la noche. Triunfó.

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