
Es de agradecer que un artista intente ofrecer nuevas interpretaciones de su obra según avanza su carrera, pero también es lógico que los envoltorios con los que la adorna nos parezcan en ocasiones más acertados que en otras. Dominique A encarna a la perfección la figura del artista cambiante e investigador, con novedades en cada álbum y cada vez que nos visita. La primera vez se presentó en solitario, con su guitarra y sus pedales. En la segunda vino arropado por una formación más o menos 'convencional' (guitarras, batería, saxo, teclados). Para la noche de la presentación de La Musique en A Coruña el señor Ané también tenía reservados algunos cambios en su formación y, como consecuencia, en su sonido, los cuales, si bien convencieron a la gran mayoría (por no decir a la totalidad) de los presentes, por veces no me llegaron tanto como hubiese deseado. Decir que el concierto no me gustó o que no fue bueno sería faltar por completo a la verdad. Dominique A es un músico como la copa de un pino y en todo lo que hace hay mimbres suficientes como para disfrutar un buen rato. Además, el sonido y el ambiente del coqueto Teatro Colón eran espléndidos y, como cada vez que se encuentra con su público, tanto Dominique como su banda se vaciaron. Lo correcto sería decir que me gustó, aunque no tanto como en ocasiones anteriores.
Para empezar y además del cambio de batería (Sebastien, de Telepopmusik, se sienta ahora en el trono), tanto el saxofonista como el excepcional guitarrista que sí estuvieron en Santiago hace un par de años habían desaparecido. En su lugar, un joven guitarra-teclista (también en la banda Montgomery) que tiraba de efectos todo lo que podía y más, hacía todo lo posible por 'ensuciar' a su manera las canciones. Y claro, a la oscuridad con cierto tinte electrónico de La Musique y La Matière - bonus disc de la edición especial del que sonaron 'Valparaíso' o 'Bel Animal' entre otras -, que coparon gran parte del tramo principal del concierto, esto les venía como anillo al dedo. 'Le Sens', con la que abrió la noche, 'La Musique', 'Hasta (que el cuerpo aguante)' o 'Inmortels' son ya nuevos clásicos de la discografía del francés y como tales se mostraron en directo. Por el contrario a 'Nanortalik' le falto un 'algo' para despegar del todo. Tampoco les vino mal del todo el invento a los temas rescatados de La Fossette (1993), y tanto 'Sous la neige' como la versión actualizada en formato disco-rock de 'Le courage des oiseaux' con la que suele terminar sus conciertos no perdieron mucho por el camino. Buscó también en La Mémoire Neuve (1995) los temas que mejor se adaptan al nuevo sonido, aunque con distinta suerte, resarciendo con 'La métier de faussaire' el sacrilegio que en los bises cometería con 'Le twenty-two bar', cuya nueva visión, si exceptuamos la preciosa intro, no me convenció en absoluto.
Ahora bien, el calvo de oro del pop francés es muy listo y sabe por dónde tiene que tirar para dejar contentos tanto a los seguidores de nueva hornada como a los veteranos y está claro que, hiciese lo que les hiciese, a las canciones Auguri (2001) no las entierra ni el peor de los terremotos. Ya puedes ponerle el disfraz que quieras a 'En secret', 'Le commerce de l'eau', 'Antonia' o 'Pour la peau', que seguirán siendo temazos absolutos los mires por dónde los mires. Tuvo para ello que sacrificar casi al completo discos como Remué (1999), Tout sera comme avant (2004) o L'Horizon (2006), pero ya daba lo mismo. La ovación estaba garantizada y la gente más que satisfecha.
Estando más o menos de acuerdo, creo que hay que valorar positivamente que el artista cambie su planteamiento de una gira a otra. A mí me gustó más en Santiago, pero aún así prefiero haber visto un concierto diferente al anterior.
Suscribo totalmente este comentario!
¡Grande Dominique!
jo, qué envexa, yo no fui justamente porque me dijeron que iba sólo... se ve que me informé mal...
Para mí probablemente fue el peor concierto de mi vida, y no tiene nada que ver con lo musical. En fin, últimamente subir a Coruña para un concierto está resultando de lo más peligroso.
Y que lo digas, pregúntaselo a la rueda que reventó mi 'chofer' en la autopista, jeje.
Gustoume moito, en penso que non hai ninguén igual a el, pero o certo é que o vira noutros lugares distintos.
Máis comentarios que acabo de ver:
http://blogs.lavozdegalicia.es/javierbecerra/2010/01/18/circulos-de-emocion-fuerza-y-escalofrios/
http://www.ultrasonica.info/index.php/art%C3%ADculos/73-articulos-2010/3438-dominique-a-live.html
no me esperaba ni mas ni menos,a este nivel es dificil no hacerlo bien...sin lugar a dudas me alegro muchisimo de haber podido disfrutar de algo asi...
este año está plagado de cosas muy interesantes cerca de casa,mono,yo la tengo,....
saludos amigos!!!
para min, concertazo sen apenas peros... impecable, daban gañas de pegarlle un abrazo enorme xa aos 15 minutos de concerto.
Mellor en Santiago hai tres anos? quizáis, foron distintos, incomparables, eu quédome con ambos...
Saúdos. Eu nunca o vira e gustoume moito. A miña acompañante, que so escoitara o último disco unha vez e nada máis sabía do Dominique, quedou prendada. Menuda voz e que bo rollo transmite o jicho!
Por certo, Sierjo, sentamos na mesma fila, levanteiche a cella un par de veces pero se ve que non me recoñeciches...
Pues no te vi. Sería que aún estaba descolocado por haber llegado a tiempo, jeje.
Quizás a mi me influya el que mi disco favorito de Dominique A, con el que además lo descubrí en su día, sea La Memoire Neuve, que es el más acústico y preciosista, con la Breut de acompañante. Meterle ruido a cañón a alguna de esas canciones me parece como echarle gaseosa a un Ribera del Duero.
Totalmente de acuerdo. En mi blog hablo del concierto de Madrid y senti lo mismo. Estuvo muy bien pero la banda no llego a la excelencia de otras veces.
¡Ten paciencia! El comentario tarda un ratito en publicarse. Gracias.