
A priori Giant Sand no parecen la banda ideal para versionar un disco completo de Johnny Cash, maestro del country y rockero directo de formas sencillas (que no simples). Pero tenemos otros casos y no siempre lo evidente funciona mejor que fórmulas más extrañas. Viene a mi mente los casos de Luna con el Sweet Heart O’Mine de Guns’n Roses, Mark Kozelek y sus revisitaciones de AC/DC, Monster Magnet haciendo Black Celebration de Depeche Mode, Maynard James Keenan, Tom Morello y otros cambiando por completo el Calling Dr Love de Kiss o Phish en sus tiempos gloriosos haciendo relecturas en directo de cualquier disco a elección de sus fans o de ellos mismos. Por desgracia, Giant Sand no son Phish. O no son tan buenos músicos, o no poseen la capacidad de asimilación de estos o, directamente, no dedicaron tantos ensayos a esta gira como Anastacio y cia. Y estoy diciendo Giant Sand y no estoy siendo justo: la culpa es única y exclusivamente de Howe Gelb, que no sé en qué momento de inspiración decidió salir todas las noches a reinterpretar el Live at San Quentin de Johnny Cash, discursillos incluidos. Que yo sepa, nadie se lo pidió, así que, si no le apetecía, no tenía por qué hacerlo. Gelb se mostró dubitativo, dejado, desmotivado y casi se podría decir irreverente. No sólo con Cash, si no con el público que había dejado 10 euros en taquilla. Cierto, no es mucho, pero estamos en crisis y no sólo económica, si no de tiempo. Las dos horas que pasamos sentados en el Teatro Salesianos se pueden considerar de pérdida de tiempo.

Cuando te enfrentas a un concierto de versiones de un artista puedes decidir hacerlas fieles o llevarlas a tú terreno. Giant Sand no se aclararon antes de empezar la gira y mientras la banda sonaba perfecta en su estilo, pero fiel a las canciones, Gelb se dedicó a susurrar, desvariar y pisar a su grupo siempre que podía en un ejercicio de masturbación, desdén y egoísmo sin parangón en todos los años que llevo asistiendo a conciertos. Cada vez que su excelente y voluntarioso guitarrista se lanzaba a un solo, él no dudaba en pisárselo con notas disonantes. Anders Pedersen empezó intentando acoplar su guitarra con la del líder del grupo, pero como en las discusiones, la cosa no funciona si sólo uno quiere, así que tras un par de intentos, el pobre hombre decidió ir a su rollo en la medida de lo posible, mientras Howe seguía en su mundo como si estuviera en un ensayo. Para meter en faena al respetable con todo el cúmulo de despropósitos anterior, decidieron proyectar al fondo una actuación de Cash y toda su troupe sin sonido. Y ya para rematarlo, una chica metida en el papel de June Carter entraba a cantar imitando sus movimientos mientras luchaba por hacer lo mismo que el guitarrista: Sincronizarse con un Gelb que no estaba por la labor.

Tras un bis obligado y un segundo de cortesía, más que por ganas, y tras destrozar la inmortal ‘Ring Of Fire’, le dieron volumen al video de Johnny Cash y pudimos escuchar su voz. Alguien dijo que fue lo mejor del concierto. Yo no dije nada, pero no voy a ser yo el que le quite la razón al espontáneo comentario

Fotos: Sierjo
Demasiado duro, David Watts, que tampoco estuvo tan mal y que yo sepa el bueno de Gelb nunca ha sido precisamente la alegría de la huerta.
Totalmente de acuerdo con David Watts. Nunca había visto tanta desgana en dar un concierto. Un afan de protagonismo impresionante por parte de Howe Gelb, parecía que hasta tenía algun tipo de berrinche con el resto del grupo, por momentos daba la impresión de ser un niño pequeño en el escenario al q le molesta que la gente pueda aplaudir al resto de la banda.
Yo soy de los que opinan que lo mejor de la noche fué el video de Johnny Cash que cerró la actuación.
Si Johnny Cash levantara la cabeza le daba 2 buenas ostias al palurdo de Howe Gelb.
podría firmarlo yo. aunque tan súpermal tampoco estuvo, pero este tío puede dar 800 y no llegó ni a 130.
a mi el recital me encantó y sali con una sonrisa de oreja a oreja no, pero casi , quizás nunca había estado inmerso en un sonido tan particular , es complicado , el papel que se proponían , lo que si es cierto es que había dos dominadores el guitar-hero con paso adelantado y el vocalista solapón , la voz , los bailes de la puntual esceneografía de la chica eran de vértigo , mas del gusto de Linch , tecnicamente quizás se le pueda matizar si eres un aférrimo seguidor de Cash pero ese es un terreno muy maleable , habría que estar en la mente de los artistas para averiguarlo porque aparentemente no había desunión véase el saludo conjunto final , si es cierto que había miradas asesinas o de complicidad
Yo sí le voy a quitar la razón al espontáneo comentario, y es que ni por asomo la situación allí vivida se corresponde con esta crónica. De hecho no se me ocurre nadie más apropiado que Howe Gelb para reencarnar al gran Johnny Cash. Por presencia escénica, por compromiso artístico y político, por lo coherente e inabarcable de su carrera y por el hallazgo de un sonido y personalidad propios con una potente base folk.
Cierto, ha sido el concierto más flojo de Giant Sand o Howe Gelb que he visto. Pero en ningún caso hubo allí desidia, y en todo momento el grupo optó por un equilibrio entre la recreación y la reinvención. La única interpretación literal que allí se vio fue la de "I Walk The Line", probablemente el tema más flojo de todo el concierto tras un arranque (eso sí) algo titubeante.
Y Howe Gelb no se dedicó a pisar a su grupo más de lo que hacía el propio Johnny Cash cuyas inflexiones vocales y ritmos acostumbraban a ir desacompasados con respecto al resto del grupo (no hace falta más que oír sus duetos con June Carter) lo que hacía de él un vocalista tan personal.
Por otra parte, esas "notas disonantes" son el signo de identidad de Giant Sand de siempre, más aún desde que Calexico abandonaron el barco y Gelb se hace acompañar de su actual grupo. El intercambio de notas y las armonías y disonancias que se producen entre ambas guitarras son las señas de personalidad que catapultan a este grupo muy por encima de la media actual.
El concierto tuvo altibajos, sin duda, pero las versiones de "Folsom Prison Blues", "Sunday Morning Coming Down", "Starkville City Jail" y "Ring of Fire" encontraron el punto justo entre lo nuevo y lo viejo. Y "Wanted Man", el primer "San Quentin", "A Boy Named Sue" o "Wayfaring Stranger" fueron caballos ganadores, sobresalientes apropiaciones de un cancionero por parte de uno de los grupos con un sonido más personal que hay ahora mismo en norteamérica.
Eso sí, el vídeo del propio Cash tocando "Children Go Where I Send Thee" brillante, impagable. Mucho mejor que la mayoría de versiones que circulan por youtube. El mejor rock cristiano que jamás haya podido escuchar.
No he ido al concierto, pero dá gusto entrar en Desconcierto por la mañana y (por fin) leer comentarios como dios manda.
El video del final, por si a alguien le interesa.
http://www.dailymotion.com/video/x602im_johnny-cash-children-go-where-i-sen_music
Pues yo sí que estoy bastante de acuerdo con el amigo Watts. De hecho no descarto haber sido yo el espontáneo.
Es cierto que la actitud de Gelb dejaba bastante que desear. Una cosa es ser serio o poco comunicativo, y otra es estar por estar. Daba la impresión de que se había arrepentido de lo de Johnny Cash en el segundo ensayo. Ahora si, Giant Sand son una buena banda y es evidente que el concierto tuvo sus momentos, porque materia prima había para dar y tomar.
Estou totalmente de acordo con 'Mediosordo'. Estos comentarios dan gusto (eu tampouco fun a este concerto así que non podo opinar).
Deberiades facer un control dalgún xeito das opinións que aquí se suben, con todas as discrepancias do mundo, pero con certa austeridade das formas, porque por H ou por B o personal remata a 'garrotazo' limpo por calquera chorrada e dándolle a calquera que pase polo arredor! E entendo que eso favoreza a promoción da páxina, pero menuda merda de imaxe que se transmite e queda!!!
Un saúdo!
Tienes toda la razón, por eso ayer después de hablarlo decidimos eliminarlos. Para nosotros la promoción de la página no tiene nada que ver con los comentarios. Preferimos tener una página con menos visitas y que no haya comentaristas que se exalten aprovechando el anonimato.
Comentarios aparte sobre as expresións altisonantes refuxiadas no anonimato, estou totalmente de acordo en que non se pode saír a un escenario con esa pose desganada, máis que nada por respeto ós presentes. Algúns de nós viñan de bastante lexos, e claro, tendo o referente cercano do concierto de Dominique A aínda retumbando no meu hipotálamo non podo deixar de pensar no inxustas que son algunhas estrelas.
yo no vi esos comentarios, pero reitero que el howe vino aquí a no hacer nada, salió, cantó y tocó sin pizca de ganas y se fue. sí que dio la impresión de que realmente no le molaba hacer lo que estaba haciendo, que la idea de hacer la gira no había sido buena, o qeu era una excusa para sacar unas pelillas con un espectáculo distinto (muy muy respetable idea) pero que al final no le resultaba. el rollo era que no parecía él. apenas remontó un poco en los bises. no creo qeu tras el concierto alguien que no controlaba a giant sand o a cash pensara en comprarse algún disco de estos artistas. yo reconozco que dije un comentario parecido al final de la actuación, pero es que es innegable qeu eso sea cierto.
La culpa de todo la tuvieron los salesianos por ponerle ese foco que le tocaba tanto los cojones al Howe . Si no fuera por ese foco seguro que disfrutabamos todos de un concierto memorable.
Digo yo que a lo mejor para comprender la actitud del cantante habría que valorar también la actitud y respuesta del público, porque el ambiente fue frío también por parte de la gente.
Entre asientos vacíos, los que van por ir con invitación y el hándicap que supone que el público esté sentado y por lo tanto estático y cortado, aquello parecía más una misa que otra cosa.
Gelb no fue Johnny Cash pero el público tampoco era precisamente el de San Quintin.
El mismo tío, el mismo día, la misma gente, en una sala y la cosa hubiera sido distinta.
No al rock de asiento!!!
¡Ten paciencia! El comentario tarda un ratito en publicarse. Gracias.