
Como otros festivales celebrados en España, el Optimus Alive corre seriamente el riesgo de morir de éxito. Abonos agotados y aforo completo el sábado, con los otros días al borde del lleno, un escenario Super Bock en una carpa que se queda pequeña desde las 7 de la tarde, problemas en los accesos… Demasiados peros para disfrutar a tope de o melhor cartaz de 2010.
Jueves 8 de julio
El primer problema es el momento de ponerse las pulseras, así que aunque vayas con tiempo ya sabes que algo te vas a perder. Cuando conseguimos entrar tras unos cuantos controles de seguridad con la pulserita en la muñeca, Biffy Clyro ya estaban con su descarga de rock a medio camino de muchas cosas. La verdad es que han ido ganando en tablas y el guitarrista de apoyo les aporta un sonido mucho más contundente. En disco se paran en matices y en directo se lanzan. Mejor de lo esperado después de mi primera experiencia con ellos hace unos años en Paredes. Si hubiera sabido lo que me esperaba en el otro escenario, me habría quedado hasta el final en el Palco Optimus.
Devendra Banhart ya no va de hippie trasnochado. Ahora es un nuevo rico veraneante. Música de piscina y piña colada interpretada por un tío en bermudas y zapatos. Hay que reconocerle el talento para ajustar sus interpretaciones a sus limitaciones musicales, aunque a veces asomen las costuras por todos los lados. Devendra se ha instalado en el cómodo papel de genio todoterreno en el que se atreve a abordar todos los géneros que le apetezca: folk, disco, rock y demás. Y todo desde un distanciamiento cómico que resulta bastante incómodo para el que no se preste a entrar en su juego. Bien, yo no me presto, y hubo alguna deserción, pero en general el público parece compartir su sentido de la intrascendencia fingida. Mejor para él.

En el escenario principal se preparaba uno de los platos fuertes del día. Alice In Chains, tras la gira de reunión, volvían a presentar nuevo disco para hacer válida su nueva incorporación. Y Duvall funciona, pero es raro ver a un showman puro a la cabeza de una banda como AIC, con la imagen aún en la retina de Layne Staley, mucho más introspectivo. Aún así, saben donde está su fuerte y son lo suficientemente inteligentes como para distribuir su repertorio de manera coherente. ‘Rain When I Die’ – ‘Them Bones’ – ‘Damm That River’ es un inicio suficientemente demoledor como para poder empezar a tomarse licencias. Otra medida inteligente es el continuo baile de los tres músicos en sus micrófonos, tomando las riendas el verdadero líder del grupo, Jerry Cantrell, cada vez que su voz pasaba al plano principal. Eso sí, con tres temas de ‘Black Gives Way To Blue’ hubiese sido suficiente. A mi me sobró ‘Acid Bubble’. El final, también de escándalo: ‘We Die Young’ – ‘Man in the Box’ – ‘Would’ – ‘Rooster’. Buen sabor de boca.
Carrera para ver un poco de la última sensación del pop british, The XX, en una carpa impracticable. El directo se les queda grande. Acudir a un festival con un disco como su debut para ralentizar (aún más) las canciones no acabo de entenderlo. No se puede juzgar con mucha claridad un concierto desde tan lejos, pero la impresión no es buena. A lo mejor no tienen repertorio para rellenar el tiempo que les adjudican y deciden que tocando más despacio ocupan más. Es lo único que se me ocurre para justificar esa actitud pero, como siempre, el público parece tener una opinión diferente porque allí nadie perdía su posición.
Kasabian no son plato de mi gusto y lo que escuché no me va a hacer cambiar de opinión. El sonido Madchester lo han abandonado todos los grupos que han seguido activos (exceptuando las consabidas reuniones “por la pasta”) y no veo mucho sentido a recuperarlo a estas alturas. Además, no son todo lo potente que uno podría esperar. Vamos, que fans nuevos no hicieron.
Faith No More eran el grupo más esperado de la jornada a juzgar por el lleno de la explanada y el número de camisetas vendidas en el stand oficial. Todos trajeados y calmados fueron introduciéndose mientras hacían sonar un instrumental. Sólo fue la intro porque el arranque prometió más de lo que finalmente nos ofreció. Vamos, que enlazar ‘From Out of Nowhere’ con ‘Be Agressive’ y ‘The Real Thing’ hace que sueñes con muchas cosas que esperabas en tu adolescencia. A partir de ahí, abusaron de temas de sus dos últimos discos sin que al público pareciera importarle, así que ellos adelante con todo. Posiblemente el momento de la actuación fue con un Mike Patton ya descamisado y completamente sudoroso cantando coreado por todo el recinto un ‘Midlife Crises’, con partes del ‘Sir Duke’ y después de haber sacado todo el partido a su mesa de efectos para las voces. Tras rematar el concierto con ‘Epic’ y el bis con ‘Surprise, You’re Dead’, aún volvieron a regatearnos eludiendo ‘We Care a Lot’ a favor de la floja ‘Caralho Voador’, dedicada al “payado de Cristiano Ronaldo”. Ahí sí hubo ovación.

Viernes 9 de julio
A priori era el día más flojo, aunque una tal Skin se encargó de cambiar un poco las cosas. Los Maccabees apuraron la actuación, de tal forma que nos hubiese dado tiempo a ver unas cuantas canciones de su repertorio. Parece ser que sorprendieron positivamente. Al revés que Jet, que parece que poco aportan a día de hoy. Los Manic Street Preachers han ido acumulando seguidores a lo largo de su ya extensa carrera. Uno mira a grupos de este calibre con mucho respeto pero para mí equivocaron la estrategia. Pese a arrancar con fuerza se fueron entregando a baladas y medios tiempos que acabaron por aburrir demasiado. La verdad es que viendo los repertorios de los grupos, podemos empezar a pensar que Portugal es un país con especial gusto por la balada porque los grupos se adaptan y acaban por cegarse con este género en sus repertorios (ya hablaremos de Pearl Jam…). Pues bien, del nuevo disco que presentaban no estaban tirando demasiado y aunque hay hits incontestables como ‘Your Love Alone is Not Enough’, ‘Motorcycle Emptiness’ o ‘You Stole the Sun from My Heart’, una sobreexposición a temas de tipo ‘Tsunami’ puede causar empacho.
Sabiendo que no íbamos a caber, fuimos hacia la carpa a ver si, al menos por las pantallas, veíamos a Beth Ditto. Así fue. Atestado de gente. Tiramos de pantallas y gracias al gran volumen de la cantante, la intuimos al fondo. Y es que ella es el principal atractivo de una banda que, me temo, sin su presencia no destacaría demasiado en el panorama musical. Pero ella es mucho. Esa voz, esa forma de recitar los versos y esa presencia desinhibida en medio del escenario pueden salvar a un grupo y un concierto de la mediocridad. Desde lejos se intuía, así que debió ser muy grande.
La diferencia entre Gossip y Skunk Anansie es que, si bien en ambas bandas sus líderes son imprescindibles, en los ingleses ella complementa a un grupo potente. Nunca me han dicho gran cosa en disco, pero es la segunda vez que me los tropiezo y es la segunda vez que acabo botando, cantando y aplaudiendo como un loco. Intentas pensar en algún frontman/woman que haga sombra a Skin y realmente tienes que devanarte los sesos para encontrarlo. Lo tiene todo: Voz, carisma y actitud. Y lo mejor es que no se relaja en todo el tiempo que está encima del escenario. Y esa banda derrocha potencia y se lo deja en bandeja para llevarse al público de calle. Inmenso concierto.

Dice un dicho que “si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”, pues podría aplicármelo para los Deftones. Si ya en su día toda la movida del nu-metal parecía una chorrada, a día de hoy parece fuera de lugar. A juzgar por la actuación de los de un Chino Moreno bastante desafinado, ellos tampoco se acaban de ver cómodos.
Sábado 10 de julio
La última jornada con unas entradas agotadas se prometía agobiante. Y más pensando los aperitivos que precedían a la gran estrella del festival. La entrada fue más lenta que en días anteriores (aunque me dicen que la cosa variaba según la hora a la que accedieses al recinto) lo que nos impidió ver la actuación de Gomez completa. Un poco desangelados y con una fría acogida, los ingleses hicieron lo que pudieron con un sonido escaso. Aún así, tienen canciones y calidad para salvar los muebles por poco. Despedían gira y parecían contentos pero cansados, con un Ian Ball más sonriente de lo habitual bebiendo cervezas y bromeando. Aprobado.

Dropick Murphys desafiaron la lógica, la física y la biología. Las 8 de la tarde aún no es hora para ir borracho, lo que facilitaría algo la asimilación de su música, pero el horario no parece problema para ellos. Juraría que pasan la gira entre efluvios alcoholicos pero es difícil de afirmarlo rotundamente. Desde luego, con una cerveza menos aguada sería más fácil seguirles su ritmo con gaiteiro (falda escocesa incluída), flauta y acordeón a velocidad punk.
A día de hoy, si alguien me pregunta cual es el peor grupo del mundo, sin pestañear digo Gogol Bordello. Me da igual lo que diga Madonna. Son malos y su fórmula es más simple que la del agua oxigenada. La misma canción, el mismo ritmo y los mismos coros que se repiten como el ajo. La guitarra de Eugene Hutz, supuesto líder del tinglado, suena como una pandereta. Estarían mejor en Ortigueira y acabaríamos todos más tranquilos y con menos cervezas por encima de la cabeza.
Y llegó el momento. Una intro grabada llena de pianos y entró la banda con Eddie haciéndose el remolón y Stone Gossard arrancando la guitarra de ‘Release’, tema con el que empezaban hace años sus conciertos, ahora mismo imprevisibles. Toda la explanada completamente abarrotada empezó a corear, y de ahí al final del concierto. Cuando arrancó ‘Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town’ nos dieron una pista de cómo iba a ser un concierto lleno de más baladas y medios tiempos que otra cosa. Lo dicho: Portugal gusta de la balada. Pearl Jam son el grupo más grande de 20 años a esta parte. Es un hecho. Después te pueden gustar o no. A mi me gustan, así que no puedo poner muchos “peros” aparte de ese extraño setlist. Ellos no fallan. La sorpresa fue un Gossard, con melena de nuevo, bailando y disfrutando como parecía que no hacía desde hace tiempo. Vedder se mete al público en el bolsillo desde el primer momento y Ament-Cameron proporcionan la base para que McReady se luzca con la guitarra, bailando y corriendo como un niño pequeño con zapatos nuevos. Afirmaron que sería el último concierto de Pearl Jam en mucho tiempo y que les gustaba rematar las giras en Portugal porque tenían un buen cante. Doy fe. La imprescindible ‘Alive’ y la habitual ‘Yellow Leadbetter’ remataron un concierto como siempre emocionante, aunque temas como ‘Smile’, ‘Glorified G’ o ‘In Hidding’ dejaran a más de uno desconcertado.

Y se acabó Pearl Jam y vino el desalojo. Complicado. Muchos se abstuvieron de ver a LCD Soundsystem. En mi opinión están sobrevalorados, lo que no quiere decir que no tengan valor, si no que se les atribuye más del que yo creo que les corresponde. Cuando tiran más de new wave, XTC, algo más de punk y eso, funciona. Cuando la electrónica se hace protagonista, a mi me dejan un poco más frío. Murphy no es un buen cantante. Mejor dicho, más bien no es cantante, y parece encantado de ese no-papel. Salir al escenario después de Pearl Jam es un marrón y él lo acató con profesionalidad. Supongo que a los que venían convencidos, les gustó.
A peor crónica que lin na miña vida. Ti a crítica positiva... nin tocala, non? eso de construir...
Nada de Local Natives, The drums, Bloody Beetroots, Booka Shade...
Náo esteve muito bem lá, nao é?
Creo que el Optimus Alive es mucho más que el Palco Optimus...
Digo eu que os redactores tamén teñen dereito a comer, cear, perderse concertos, etc.
Por certo, de Skunk Anansie non dí nada malo.
Que Pearl Jam ni q jaimitadas? en vez de ver a la puta simian mobile disco..... esos si q no fallan.
Estoy de acuerdo con lo de LCD, aunq me gusta la voz del jicho, cosas peores escuché por ahi.
Ni TIga, ni Boyz Noise.... la electrónica no es lo tuyo, ya se ve jajajjaja
No está mal la crónica joe...resumiendo: los grandes son grandes y los peqeños se lo tenian un poco creído.
Fue un pecado no poner a Gossip en el palco optimus y desbancar a Mao Morta. Era flipante la cantidad de gente que habia que no entraba en el escenario.
Una gran pega que le pongo al festival es porque no podian poner los horarios iguales en los dos principales escenarios. Si no te gustaba un grupo, pues te ibas al otro palco.
Una gran vergüenza fue lo de los autobuses para ir y regresar del camping y tambien porque coño no pusieron la pulsera del festival en el camping y te ahorrabas crear una cola de mas de una hora en el recinto en el primer dia.
Y mas cosas pero bueno.
no comparto para nada la opinión de esta critica....
lo unico q si es cierto..la carpa pequeña se quedó muy pequeña para ciertos grupos como gossip!
pero ya de hacer una critica de un festival hacerla bien!!!
y por lo menos ir a casi todos los conciertos
bloody,la roux, calvin harris,florence and the machine??..
vamos te has perdido lo mejor del festival junto con pearl jam y gossip
Con una persona es imposible hacer una critica completa del festival y lo que estaba claro es que los grandes conciertos estaban en el palco Optimus
sabias palabras.
Dime con quien andas y te diré quién eres...
Pos yo casi te apoyo en todo, de deftones, que ya me paso en otros festivales este año no me pillaron y me escapé a ver a bloody beetroots, una gran sorpresa, acabé botando como un loco.
Comparto lo que dice alguien de las pulseras del camping, las colas del primer día fueron un sinsentido.
Y el concierto de pearl jam alucinante, si antes de empezar me dicen que van a tocar medio ten no me lo creo.
Musicalmente un 10, en organizacion de los peores festivales a los que fui en portugal (que nos dan mil vueltas organizando festivales, por cierto)
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