14 de febrero de 2010 | Teatro Rosalía de Castro, A Coruña
17 de Febrero de 2010
Texto: Sorpresa II
3 comentarios

 Menéame
 FaceBook
  del.icio.us

Richard Hawley


El día de San Valentín, en A Coruña, dio un recital de rock nostálgico y bonito que no tiene más explicación posible que la siguiente: Él es el puto jefe.

Sale al escenario y automáticamente lo amas.

El hombre al que Morrissey no quiso de guitarrista en su banda (por tomarse demasiadas libertades en los coros al hacer la prueba) es todo calidez, de guitarra, de vozarrón y de letras simples y sinceras, de rocker bueno, con faltas de ortografía pero con increíble puntería destroza-corazones.

Él mismo lo dijo después de conversar con el público un rato y confesar que le había mandado un ramo de rosas a su mujer por ser el día que era: Es un romántico. Y aunque eso no signifique gran cosa para mí, sí que me llegan las cosas hechas con cariño excelso, buen gusto y sinceridad.

Y ese desfile de guitarrones de otra época, densidad de reverbs y vibratos, distorsión abundante en momentos clave, teclados crepusculares à la Scott Walker para arrullar (especialmente a mi hermana) con los temas del último disco (muy bueno y muy infravalorado, al menos por mí, hasta ayer)...

Richard Hawley, eres un señor.

Tocó casi todo este último disco, imprimiendo una marcha algo más lenta y reflexiva de lo que cabría esperar. Los acordes sonaban y sonaban espaciados, la batería restallaba poco pero bien, la voz de Richard se tornaba zumbido de calefactor. Administró bien los subidones, los de “Valentine” (pequeño, pero el primero de la noche, muy oportuno, muy apreciado), “Soldier on” (cumbre de distorsión) y la apocalíptica “The Ocean”, que deja totalmente sin aliento, sutil espumilla en comisura.

Se olvidó de “Tonight the streets are ours” y de “Serious”, pero no de “Coles Corner” o “Hotel Room”. Además en los bises hizo una versión de “Hushabye Mountain” de la película Chitty Chitty Bang Bang, otra nana vintage, ya para acabar de desorientarnos. Preciosa, por cierto.

Richard Hawley
, eres como una máquina expendedora gigante cargada con mis golosinas favoritas, diseñada con un encantador aire retro y con un costado de cuero y terciopelo ergonómico dedicado al abrazo libre en momentos de desaliento emocional.


ARTÍCULOS RELACIONADOS
COMENTARIOS
3 comentarios

Eu creo que o disco está infravalorado porque é claramente inferior, cando menos, aos dous anteriores. Ten temazos, pero no conxunto baixa algún peldaño...
O concerto gustoume, pero eu persoalmente, quizáis agardaba un pelín máis, non sei, máis romper o guión agardado, o protocolo, foi pouco sorprendente...
Iso si, ninguén poderá negar nunca que Hotel Room, Coles corner e The ocean valen un concerto por sí soas...

Eu esperaba tanto que tiña algo de medo de que me defraudara, e non, non foi superahostia pero estivo moi, moi ben. Quizáis botei de menos Tonight the streets are ours. Iso si, concordo totalmente contigo en todas as túas apreciacións sobre o jicho e sobre os temazos que tocou. Como é tan boa The Ocean? Non o entendo...

Gran concierto...dulce, etéreo, lleno de emociones a flor de piel...uno de esos conciertos que cuando termina quieres reencarnarte en la voz de Richard Hawley y poder enviar a la cama a todo un público con una sonrisa en la cara. Y sí, si que se echaron de menos “Tonight the streets are ours” y de “Serious”, siempre pensaré que serían un final glorioso para una noche perfecta.

Gracias.

ESCRIBIR UN COMENTARIO



     ¡Ten paciencia! El comentario tarda un ratito en publicarse. Gracias.
BUSCADOR
CICLO AUTORRETRATOS
Ciclo Autorretratos
¿Te gusta?