
Presentación del festival WINTERCASE SAN MIGUEL 2005
Lugar: Sala Arena (Madrid)
Precio: 15 € anticipada, 17 € en puerta
Aforo: A rebosar
Pueden los puristas subirse a la caja de cartón que mejor les sustente para argumentar que Friends of mine sin cuerdas no suena en directo como es debido, pero sinceramente bien sobra esta afirmación que para eso ya sabemos que se escucha mejor hasta el reproductor con más made in china por centímetro cuadrado del mercado occidental. La banda que trajo consigo para inaugurar el Festival Wintercase / San Miguel 2005 era la misma con la que Adam Green ha grabado Gemstones y viajado estos casi dos años de gira con el álbum que le hizo masivo, y durante los que poco a poco se fueron incluyendo todos los temas que han conformado su último álbum y que la noche del viernes catorce no dejaron que les hicieran sombra las preciosas canciones que ya almacena en su harén musical.
Los encargados de entretenernos fueron Jeffrey Lewis Band que confundiendo escenario con palestra de colegio nos contaron un repaso ilustrado de la historia del post-punk en su ciudad, Nueva York, mostrando los simpáticos cómics de su cantante tal y como observan en las fotografías, intercalando la clase magistral con berridos ocasionales propios o versionando canciones ajenas. Si les interesan los dibujines, visiten su página web o echen un vistazo al art-work del álbum de The Moldy Peaches. Podemos sospechar que a ambas partes del cartel les une una bonita amistad.

Esta noche estoy rrrueesssfreeadou, no puedo… altos, es… ¡muy mal! Tocaremos más lento. Rascó cabeza con expresión pensativa, giró la cabeza mirando a su banda y comenzaron. Pintaba muy mal, sí señores, pintaba cielo gris y concierto corto. Las ganas que teníamos de escuchar y ver bailar al Sr. Green a lo largo de un concierto en condiciones así tuviese siete frenadoles encima se le contagiaron debidamente y nos tuvo una hora y cuarenta minutos encantados. Porque se le perdona absolutamente todo sabiendo que venía enfermo desde el primer concierto de la presentación del festival. Íbamos por el tercero y no es que sea demasiado pero ya saben que el Wintercase es un maratón para los artistas, y a pesar de ello tuvo bastantes detalles que me cuesta relatar porque su encanto hizo que se perdiese la noción de canciones separadas y se quede todo en un bonito encuentro más largo de lo que se podía sospechar.
No imaginen un concierto perfecto en el sentido gélido de la palabra porque verán a otro tipo que no tiene nada que ver con Adam Green cuyo arte, encanto, inspiración y voz en concierto no responden a la corrección, más bien a su simpatía en la forma de ser, la ironía en sus letras - cantando muy serio Jessica o burlándose en Gemstones o como en Bunnyranch donde se hizo acompañar por dos rubías de Córdoba que estuvieron durante un par de minutos dando brincos imitando a conejos entre guitarra y bajo con serias dificultades para éste último y a los que se sumaba el propio Adam conteniendo la risa - y un repertorio que anduvo acertadamente entre el Friends of mine y Gemstones, con alguna bella aportación de Garfield como Dance with me. Aunque el tono general del concierto fue relajado, agradable, los momentos más intensos vinieron con Bluebirds, Emily, Friends of mine, Hard to be a girl, Crackhouse blues. Hizo un repaso completo a sus tres discos, y una versión del tema Proud Mary de los míticos Creedence Clearwater Revival que le ayudamos a cantar encantados y algo antes de los bises pidió que hiciésemos peticiones. Todo un lujo, lo aceptó todo incluso Kokomo y finalmente cerró en el segundo bis con Carolina. No tengo ni idea que ha pasado con la organización del festival respecto al año pasado, en el cual cumplían horarios fielmente, y sin embargo esta vez me pareció que más de dos y tres canciones no estaban previstas. Si me equivoco, es mérito suyo un concierto que sació sobradamente.

* Disculpen las fotos borrosas de Adam, pero se me pegó a la chepa el encargado de controlar los flashes y no hubo manera.