Texto: Jorge Patiño
Fotos: José Antonio Pérez
Lisboa
9 de Junio
El pasado 8 de Junio nació un nuevo festival en el país vecino, el Oeiras Alive, que empezó llamando la atención con la mejor estrategia de márketing posible: los tres primeros grupos anunciados, tres cabezas de cartel. Parecía que se avecinaba un festival de impresión cuando anunciaron a Pearl Jam, Smashing Pumpkins y Beastie Boys para los días 8, 9 y 10 de Junio respectivamente. Después de eso, mucho tiempo sin noticias y muchísimos rumores infundados sobre los grupos que acompañarían a estos tres. Tiempo después, se dieron a conocer el resto de nombres. Muchos se sintieron decepcionados con ellos debido a la expectativas creadas, pero lo cierto es que los cabezas de cartel seguian ahí.
Por culpa de las fechas del festival, no aptas para estudiantes, hubo que elegir un día... y en mi caso estaba muy claro. El sábado allí me presenté, bien pronto para no perderme nada, con un grupo de amigos. Tras un breve paseo por el recinto examinando el terreno, decidimos asentarnos en frente al escenario principal. A la sombra y con una cerveza, el calor no molestaba en absoluto.
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Así, estando tan a gusto, empezó a sonar Triángulo de Amor Bizarro sin que casi nos diésemos cuenta de que ya era hora. “Hola, somos Triángulo de Amor Bizarro y venimos a dar por culo”. Así arrancó el grupo gallego, amenzando. Y, tras ésto, 40 minutos de lo que nos tienen acostumbrados TAB. Buenas melodías escondidas tras una importante dosis de ruido. Molesto para más de uno, dados comentarios escuchados tras el concierto, pero muy disfrutables para un servidor, fan reconocido del grupo.
Tras ellos el grupo local. Balla fueron los afortunados portugueses que compartieron escenario con Smashing Pumpkins esa noche. La verdad, después de comentarios sobre ellos durante el viaje a Lisboa, íbamos con los prejuicios por las nubes y con ganas de no perdonarles la mínima. Y es lo que tienen los prejuicios, casi siempre aciertan. Escuchadas tres canciones elegimos ese momento para ir a coger fuerzas y comer algo. Al regresar todavía estaban allí... ¿lo más destacable? El parecido del cantante con David Civera. Lástima que la crónica no vaya acompañada con una foto de este grupo.
Para calentar a la espera del plato fuerte de la noche, siguieron White Stripes, una sorpresa para mi y mis acompañantes, ya que no tenían en nosotros a unos grandes fans. Aun así el concierto fué mucho mejor de lo que esperábamos. El hecho de ser solo una guitarra y batería puede dar a pensar que se trate de un espectáculo soso o monótono, pero Jack White sabe mover al público, su faceta de showman no tiene nada que envidiar a la de músico. Un concierto muy divertido a pesar de no conocer las canciones. Y la más conocida se hizo de rogar, guardándola para los bises, tras la improvisada petición del público: tuuuu turututuruuuuutu. Seven Nation Army era el broche para un concierto gratamente sorprendente.
Pero no voy a engañar a nadie, si estábamos allí esa noche, era por algo muy contreto. Y como yo, me atrevería a decir que la totalidad de la audiencia. Para comprobarlo solo había que estar allí cuando los Smashing Pumpkins salieron al escenario. Mientras sonaba la intro musical que acompaña al grupo durante los conciertos de esta gira, el público enloquecía gritando desesperados por escuchar los primeros acordes.
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Y sonaron, acompañados justo al mismo tiempo de una ligera lluvia, que le dió un toque místico al ambiente. Today fue la elegida para iniciar el show y el público se desquició definitivamente. Entregados al 100% y con lágrimas en los ojos de más de uno, empezó a sonar Stand Inside Your Love. Tras ésto, llegó el momento para los primeros temas nuevos, menos coreados por motivos evidentes, sonando Bleeding the Orchid y United States. Dos composiciones que hacen presagiar algo muy bueno en el próximo disco, aunque mucha gente haya dictado sentencia antes de tiempo.
Para volver a recuperar el ambiente que se respiraba al principio, nada mejor que el dueto Bullet With Butterfly Wings más 1979. Seguidas de Home (la sorpresa de la noche, por inesperada) y una magnífica reinterpretación de Silverfuck, que incluye un trozo de The End, de los Doors, por medio. Tras 15 minutos de furia nada contenida era momento de tomarse un respiro.
Así que Billy Corgan salió con su guitarra acústica para ofrecernos los momentos más emotivos de la noche. El set acústico estuvo formado por 33, Rocket (sorprendente revisión de este tema) y To Sheila. Sin duda esta última la elijo como el momento más especial de la noche. Corgan estaba más comunicativo y sonriente que nunca, y durante este tema nos dedicó a todos los presentes un You make me real.
Y volvió la electricidad a Lisboa, nada más y nada menos que con Tonigh Tonight. Una vez más se desató la histeria colectiva. Dos nuevos temas completaron el adelanto del nuevo disco en este festival. El primer single Tarantula y Starz fueron las otras dos canciones del Zeitgeist que los Smashing nos quisieron enseñar. Dos clásicos de siempre más, Zero y Disarm, junto Untitled cerraron el concierto. Esta última, que dejaron para el final (sin contar los bises claro), fue uno de los momentos menos afortunados del concierto.
Se notó en el ambiente que no se trata de uno de los temas más apreciados por el público, y dejarlo para el final es darle demasiado protagonismo.
Pero lógicamente la cosa no había acabado. Una breve espera y los Pumpkins volvían a estar sobre el escenario para ofrecernos una brutal interpretación de Cherub Rock y deleitarnos con la nueva joya del grupo, una nueva canción que no estará en el disco y que muchos de los fans consideran el mejor de los temas nuevos. Gossamer suena psicodélica, suena a los 70, a Pink Floyd, y no lo esconde. 20 minutos de canción que te transportan; no se me ocurre mejor manera de cerrar un concierto.
Como valoración general, decir que seguramente se trate de la gira en la que el grupo respeta más las canciones de estudio. Nunca antes Today, Tonight Tonight o Zero habían sonado en directo tan fieles a las versiones del disco. Y las canciones nuevas empiezan a ser coreadas por la gente. Todos de acuerdo al salir del recinto del festival: había sido un concierto espectacular. Nadie se acordaba en ese momento de que en el grupo ya no estuviesen Iha y D'arcy. Lo único que quedaba era intentar asimilar todo lo que habíamos vivido... y un largo viaje de vuelta.