Festival Cultura Quente 2004
Caldas de Reis (Pontevedra)
Precio: el del bocata que intentaste colar en el recinto para no pagar uno dentro.
Unos tipos con esas pintas no pasan desapercibidos ni siquiera en una reunión de guiris en la plaza del Obradoiro de Compostela. Pues imaginaos en el escenario pequeño del Cultura Quente paseándose estos cuatro chicarrones que da la impresión de que su próxima parada será la acampada de Woodstock. Incluso su cantante iba descalzo... un valiente para el "orballo" que caía sobre los árboles, que nos protegían en aquel momento de la molesta lluvia.
Ligeros problemas con la guitarra retrasaron el inicio de la actuación, que sería en el escenario grande y, por tanto, bajo el plomizo manto de lluvia que no cesó durante 3 largas horas. El concierto comenzó con una canción instrumental que no sé exactamente cuál es, si me equivoco que alguien me corrija ahí abajo, pero me sonaba un poco a "Jeg Elsker At Spille Kabale (La gata decía miau)", versión "directo". Sin embargo para la mayoría todo comenzó con su actual canción-emblema, quizá la más conocida, "Carnival of the Antichrist", aunque aparentemente la guitarra no sonaba como debería hasta el final de la canción. En ese momento pudimos comprobar que Boedekka son de sobra conocidos, pues mucho de los asistentes aclamaban a los músicos, y refuerza la confianza depositada por el sello Mushroom Pillow en estos chicos "de las islas".
A mi me quedaba la duda de cómo ejecutarían unas canciones que en el disco tienen una importante carga electrónica. No sé a vosotros pero a mi me dieron el pego y disfruté sin notar que "faltase algo", quizá porque las buenas canciones pueden sonar igual de bien envueltas dentro de unos minuciosos arreglos en un disco, como prácticamente desnudas (sólo el teclado introducía algunos efectos, pero sin llegar a dar sensación de enlatado) en directo.![]()
La tercera canción que nos asestaron el chico del poncho, el batería militar, el pastorcillo teclista y el solista - bajista retro fue "Hangman", la cual hizo que no bajase la intensidad que había tomado el concierto con "Carnival of the Antichrist", "hangman, lucifer's song" dicen, qué tíos, me encanta. La siguió otra animada pieza instrumental con aires quizá orientales, "Microdot Maintenance", todas ellas de su segundo álbum "The Piper, the devil, the poet & the priest". Eché en falta algunas de las canciones de su primer trabajo, el recopilatorio "Hapi Nightmares", sin embargo prefirieron centrarse en presentarnos su nuevo y verdadero primer álbum, lo cual continuaron haciendo con "Forecourt Junkie", una pieza quizá más clásica y convencional de rock que en directo se desviste de toda electrónica y suena pura y con fuerza. "That's a Lie", también de su nuevo disco, reivindica a estos psicodélicos muchachos. Y como os comentaba, una de mis preferidas de "Hapi Nightmares" apareció, "Cabin Fever", que me recuerda incluso a Primal Scream por momentos. Una pieza instrumental con la que mover los pies antes de que ejecuten "Velvet Skies" y retornen al "The Piper, the devil, the poet & the priest" para traernos otro estribillo de esos que se suelente quedar grabados y sigues cantando al día siguiente.
La última canción del concierto sería "Devil On My Back", que en directo no tiene guitarra acústica como ocurre en el disco, el cual también cierra. Es una canción larga que se va transformando progresivamente hasta las estrofas cumbre que en directo suenan mucho más potentes que en el disco, culminando con algo así como "we won't never need another hell". Como habreis comprobado, las letras de Boedekka se inspiran en la oscuridad y lo diabólico, aunque en su puesta en escena tampoco es que lo explotasen demasiado.
En resumidas cuentas, mi primer concierto de Boedekka me agradó pero quizá esperaba que sus canciones sonasen un poco más potentes. Esto no puede disminuir su valoración final pues es un parámetro incluso más subjetivo que el resto de mis aportaciones, pero lo que tengo claro es que en cuanto pueda volveré a verlos pues seguro que en un concierto más largo hubiesen echado mano de alguna más de sus primitivas composiciones. Así que, ¡hasta pronto chicos! y proteged esos pies, que el verano en Galicia se asemeja más al londinense que al de Benicassim, ¡deberían haberos avisado!