4 de Noviembre de 2006.
Sala Capitol, Santiago de Compostela.
DIAMOND DOGS + ATHOM RHUMBA
Texto: David Watts.
Fotos: Antisierjo.
La pregunta es: ¿te gusta el rock’n’roll? Si la respuesta es no, creo que podrías dejar de leer esta crónica porque posiblemente no habrá nada que te interese. Los Diamond Dogs cultivan rock’n’roll puro, de ese que practicaban los Faces y (quizá) los Stones de la época de Sticky Fingers. Así, sin más, sin ningún tipo de adornos ni pudorosos artificios destinados a disimular sus influencias. Si no te gusta, a otra cosa.

A las 22:00, como indicaban las entradas, Atom Rhumba ya llevaban media hora encima del escenario. Una lástima y una confusión que no tendría por qué darse. En fin, lo que pude observar estuvo bien, pero nada que ver con la sorpresa que significó para mi su actuación en el Cultura Quente del año pasado. Aún así, su propuesta resultó ideal para ir calentando motores para lo que se nos venía encima a continuación. Rock, funky, garage y un cierto toque Tom Waits son los elementos que pasan por la batidora de los chicos de Bilbao. La puesta en escena es impecable, con mención especial para el showman del pelo afro encargado de tocar las maracas, la pandereta, los bailes y, de forma ocasional, un teclado que tenía delante. Un crack.
Y después, lo que veníamos a ver. Los Diamond Dogs tomaron posiciones, arrancaron con sus tres acordes típicos y, con la música ya en marcha, Sulo hizo acto de presencia. ¡Y qué presencia! Lo más parecido al Rod Stewart de los años 60 que he visto nunca (muy por encima del parecido que pueda tener el Stewart actual al de dicha época).
Un torbellino con camisa morada y chaqueta elegante y acaparando toda la atención.
Closest I Ever Been To Menphis (gran título), uno de los mejores temas de su última entrega discográfica sirvió de arranque para la sesión. El
I’m a king/I’m a clown del estribillo ya despertó a toda la audiencia. Y por si quedaba alguien impasible, sin pausa atacan con
Autopilot. ¡Ya está! Todos en el bolsillo. Basaron su repertorio en ese último
Up The Rock, un disco que, si bien baja un poco el nivel respecto a sus anteriores trabajos, dió la talla como fábrica de cañonazos en directo. Puedo citar
Down In The Alley Again o
Generation Upstart (ya en los bises con Sulo luciendo un sombrero y todo el público entregado a tararear el
nananaa del estribillo) como algunos de los momentos álgidos del concierto. Controlando los tiempos perfectamente, alternando baladas estremecedoras como
Rush For Confort con temas potentes como
Charity’s Song, bailando, sudando y mostrándonos su clase y oficio, los Diamond Dogs volvieron a salir triunfantes de Capitol dos años más tarde de su anterior visita. Sulo cantó un tema entre el público, justo delante de nosotros y el batería no dudó en arrojarse por encima de las cabezas de una sonriente audiencia. Me gustaría reproducir aquí el
setlist completo pero la memoria me falla. Además, el repertorio es tan amplio que se permitieron el lujo de prescindir de
From Now On. Una lástima porque es uno de sus mejores temas. Al menos cayó
Hand On Heart, otra de mis favoritas. Con una ovación de gala y tras 20 temas, se retiraron plenamente satisfechos.
Up The ROCK. Brillante título que no paramos de corear bajo la batuta del carismático cantante y que va como anillo al dedo para la música de los Diamond Dogs. Siempre que vengan tendremos garantizados unos cuantos minutos de diversión… y eso, creo, es el rock en estado puro.