Sala Capitol, Santiago de Compostela.
1 de Junio de 2006.
Drive-by Truckers.
Texto y Fotos: David Watts.
“It’s Fucking Great To Be Alive!” Hasta cuatro veces lo repitió Patterson Hood cuando interpretó A World Of Hurt en el primero de los bises. Y nos convenció. La frase que se ha vuelto el emblema de uno de los grupos más importantes de rock de lo que va de siglo (la veréis impresa en sus camisetas y os da la bienvenida en su página web) gritada con la mano en alto se convirtió también en el momento de la noche.


Venían a presentar su cada vez menos discutido “A Blessing And A Curse” y empezaron igual que el disco: Feb 14 para Patterson, Gravity’s Gone para Mike. El sonido no era todo lo bueno que se podía esperar pero cuando Jason Isbell acabó su Never Gonna Change todo parecía solucionado. Primera inyección de adrenalina. A partir de aquí torbellino de sensaciones. Imposible recordar el setlist por orden. Mike Cooley tiró de repertorio pantanoso: Daddy’s Cup, Cottonseed (otro de los MOMENTOS con la sala a oscuras y un solo foco alumbrándole a él mientras la banda entraba al final con una tormenta sonora), 72 (This Mean Old Highway), la balada Space City y, por supuesto, Marry Me: apoteósico. Lección de saber estar, clase y técnica guitarrística.


Drive-by Truckers interpretan sus temas en directo con una libertad total. Sin fallos pero sin corsés. No creo que nunca dos de sus conciertos suenen iguales. Ni siquiera parecidos. Por eso es un lujo que visiten la Península tres veces en menos de un año. Merece la pena hacer cualquier desplazamiento para verlos aunque hayan tocado hace dos días en un pueblo al lado de casa. Ahora están en un momento dulce. Son grandes y están lanzados. Hay que aprovecharlo porque se puede acabar en cualquier momento. Uno de los conciertos del año en Galicia: los que estuvieron allí os lo pueden confirmar.

David Watts.