Parque del Piles (Gijón).
Drive-by Truckers + Mother Superior.
Texto: David Watts.
Fotos: Carabirubi.
Doble cartel sugerente para los amantes del rock en Gijón. El problema es que uno es fan de los camioneros y, aún reconociéndole méritos al power trío americano, no acaba de entrar en la música de Mother Superior. Es cierto que dieron un buen concierto, lleno de energía y la gente lo disfrutó enormemente, incluso hubo quien abandonó la sala al acabar el grupo de Jim Wilson, pero, como dicen los ingleses “it’s not my cup of tea”. Sonaron temas de toda su carrera y alguna versión como Communication Breakdown de Led Zeppelin o Get It On de T-Rex. Acabaron entre aplausos y un descanso para ver lo que veníamos a ver.

Brad Morgan se ha dejado la barba más larga, Jason Isbell ha cambiado de peinado y a Shonna Tucker le sientan mejor los focos de una oscura sala que el sol abrasador, pero por lo demás, todo sigue igual que hace unos meses en el Azkena Rock Festival de Vitoria. Venían presentando un disco que no salía hasta unos días después pero (milagros de Internet) el público coreaba sus canciones igual que los clásicos de la banda (si, habeis leido bien: “clásicos”). El principio del concierto lo dedicaron a A Blessing And A Curse, este nuevo trabajo más relajado, más luminoso que sus anteriores entregas, que va entrando lentamente hasta que no te puedes separar de él. La canción que da título sirvió para empezar. Patterson Hood al timón. Distribuyendo las canciones. Ahora Cooley interpreta Gravity’s Gone, ahora Isbell Easy On Yourself. Poco a poco empezaron a sonar temas de Decoration Day y The Dirty South y el público fue entrando en calor. Apoteósicas Where The Devil Don’t Stay, Do It Yourself, y Lookout Mountain, preciosas Outifit, Where The Pin Hits The Shell y My Sweet Annette, pero si hubo un tema que destacó esa noche, ese fue Decoration Day. Escuchar esas tres guitarras a la vez, verlos a todos en línea delante de los micros, esperar esa parada y la vuelta a entrar de toda la banda al final del tema, es un recuerdo que nos quedará a todos de esa noche en Gijón. Lo curioso (y lo grande) de este grupo es, que si me enseñaran el setlists antes del concierto, me dejaría un poco frío, pero viéndolos interpretar sus canciones, te da igual lo que toquen.

Se retiraron, pero solo por un momento. Uno de los bises más espectaculares que un servidor recuerda: los cuatro cantando a la vez como si de un coro de gospel se tratase. Ni una nota fuera de tono, una perfección increíble. No creo que exagere si digo que a más de uno (yo entre ellos) les asomó una lagrimita mientras los 4 de Alabama cantaban un tema que no conseguimos reconocer. Poco más quedaba. Celebrar el cumpleaños de un feliz Hood y el fin de fiesta con Get Your Ass Off The Plane. El rock’n’roll interpretado por una persona que ES el rock’n’roll: Mike Cooley. Los cinco abrazados saludaron y todos nos quedamos con ganas de más. Por suerte parece que el día 1 de junio tenemos una cita en Compostela. El que se lo pierda tiene una vida por delante para lamentarse.

David Watts.