11 de febrero | Sala Capitol (Santiago de Compostela)
22 de Febrero de 2009
Texto: David Watts
11 comentarios

 Menéame
 FaceBook
  del.icio.us

Steve Wynn - Vigo


Tindersticks son unos tipos con clase. Tanta clase, de hecho, que acaban por resultar fríos como el hielo. Solo así se puede explicar un setlist en el que tocan su último disco de cabo a rabo, de principio a fin, por riguroso orden, con un bloque de cuatro hits en medio. Y sólo la sangre fría puede explicar como pueden seguir adelante con su propósito pese a que la calurosa recepción de los clásicos deja en evidencia la frialdad con la que son recibidos sus nuevos temas. Crítica y público parecen estar de acuerdo en que The Hungry Saw no está precisamente entre sus mejores trabajos, pero ellos están convencidos de lo contrario a tenor de lo mostrado en una Capitol llena hasta los topes.


Tindersticks no cantan sobre el dolor. Analizan sus sentimientos, los diseccionan, los estudian y nos lo exponen desde la distancia. Hay belleza en sus canciones, pero es una belleza que no cala. Su trabajo se asemeja más al de un forense que el de un artista al uso. Todos esperábamos salir conmovidos del recital de los de Nottingham, pero sólo pudimos salir con una extraña sensación de corrección. Suenan precisos, perfectos, pero no trascienden. Demasiado planos, como su último trabajo, demasiado cerebrales. Cierto que los vientos que asoman en ciertas canciones amagan con levantar el vuelo de esa páramo en el que se mueven los de Stuart Staples, pero nunca llegan a vencer a una gravedad excesivamente pesada. Cierto que tienen un líder carismático, como también es cierto que no se sale del guión en ningún momento. Cierto que el grupo suena compacto, pero el alma la han perdido experimentando esas sensaciones sobre las que luego cantan.


No podemos decir que fue un mal concierto de ninguna manera, pero no nos levantó los pelillos de la nuca, no nos hizo asomar una lagrimilla, no nos hizo estremecernos. Hay quien se queja de los conciertos con butacas; este habría funcionado mejor con divanes. Para los atribulados músicos y para la complaciente audiencia. Y eso que el público mantuvo respetuoso el silencio exigido en la puerta y aplaudió con aires ceremoniales cada vez que remataba una canción, pero después, en el hall, la sensación general era que podría haber sido mejor. Al menos el “Tiny Tears” final, en un bis extra, nos deja en lo más alto (junto a “Dying Slowly” y obviando momentos puntuales de los nuevos temas) del concierto.


ARTÍCULOS RELACIONADOS
COMENTARIOS
11 comentarios

Pois o certo é que non podo estar máis en desacordo. Eu vivino como un dos mellores concertos vistos por aquí en moitísimo tempo, e cónstame que a moitísima xente, precisamente nese hall, lle gustou moito.

Cada vez ando máis despistada, que non te vin, Mr. Watts. A min gustoume, e iso que en disco déixanme máis ben fría. Cheguei das primeiras (a Capitol, non sei como, sempre chego ou demasiado cedo ou tarde de máis) e non me enterei diso que dis de que pedían silencio á entrada... De primeiras pensei que dalgún xeito estábase a tentar enmendar o mal ambiente que houbera a vez anterior no Playa Club; pero entre tantísima xente como había o máis probable é que só unha ínfima parte estiveran tamén daquela en Coruña. Supoño que foi máis ben un deses casos de "especial comuñón", ou como se queira chamalo. Chegado un punto, eu tamén "caín". Non sei, engaioloume o amor polo detalle. Sentinme mesmo agradecida. E, ¿sabes?, non só non botei de menos o diván, senón que ata me faltou alguén con quen botar un valse mentres sonaba Tiny Tears :).

A min gustoume moito tamén, pero a verdade é que non me emocionaron tanto coma pensaba. Os tíos tocan xenial e é unha gozada oir e ver como a Stuart Staples lle sae esa voz sen esforzo nengún. Diso non hai dúbida, pero tamén creo que estiveron un pouco fríos e secos demais e puideron tocar máis cancións anteriores.

O público foi bastante irrespetuoso (polo menos por onde estaba eu) xa que a pesares dos carteis de pregar silencio, houbo momentos nos que había mogollón de ruído. Tería que ter sido nun teatro ou auditorio.

Eu tamén estivera no concerto do Playa Club e non recordo que houbese mal ambiente...

En fin, repito, o concerto gustoume moito mais tamén creo que lle faltou un pouquiño de chispa, pero bueno... eles son así!!

Si fue un bueno concierto además David Kitt estebe muy bien también. =D Mis fotos del concierto aqui http://xetahtica.blogs.sapo.pt/36608.html

Eu apoio o que di David Watts (I wish i was like):

O concerto foi un bo concerto, e sobre todo por riba da media do que podemos ollar normalmente; porén, non foi un dos mellores concertos da miña vida nin moito menos.

Si que me pareceu mellor que o do PlayaClub de hai un par de anos, pero por exemplo, para a miña opinión, sendo bo concerto, pareceume peor que o de Calexico. Demasiado fríos, demasiadas instrumentais, poucos hits... non sei.

Sexa como sexa, o que queda claro e que para min é o máis importante é que a xente quere ver concertos de calidade, de primeira división, eiquí en Galiza, e queda claro que o público responde e é posible facelos.

La verdad es que el concierto fue uno de los peores que vi en mi vida, y ya son algunos. No me daban ganas de dormir, sino que directamente mi cuerpo y mi mente se iban desvaneciendo al ritmo de la música. No saben lo que es un cambio de ritmo, ni una improvisación(joder, aunque sea pequeña...que es un directo); y,yendo por otro lado, qué triste la imagen del cantante:queriendo ir formal e informal al mismo tiempo. No me parece nada carismático. Un grupo menos a tener en cuenta, en definitiva. Vergüenza el precio de esto.

Hay gente que no sabe lo que va a ver o que directamente no tiene ni idea, en fin ... ¡VIVA EL CANTO DEL LOCO! que esos si que son divertidos ...

en fin, se hai que respectar tódolos comentarios, pero dicir que Stuart é un tipo sen carisma...

Non coincido en case nada co do gran alcume.
A min si me gustou, máis que no Playa.

http://abretedeorellas.blogspot.com/

Larga vida de éxitos a Café Quijano...perdón, quise decir Tindersticks. Y porsupuesto también al Canto del loco,por favor...

el de Tindersticks que dieron en Portugal Vilar de mouros , 99 si que fue un concierto extremecedor de los que te erizan la piel , en cambio este ejercicio de la capitol fue...¿autocomplaciencia...? o es que habia que no sepa no lo dieron en la entrada de como había que afinar los oídos de cada presente en la sala...bueno también dicen que el de Lemonheads , en Paredes el pasado verano , fue un gran concierto,jijiji, en fin ,para gustos y matices no hay nada preconcebido...ahí radica lo bello de la diferencia en las disparidades.

ESCRIBIR UN COMENTARIO



     ¡Ten paciencia! El comentario tarda un ratito en publicarse. Gracias.
BUSCADOR
CICLO AUTORRETRATOS
Ciclo Autorretratos
¿Te gusta?