
La Iguana Club, Vigo.
Marah.
Texto: David Watts.
En publicidad se maneja el concepto de “marketing directo” para referirse a acciones que exigen el contacto directo con el cliente: llamar a la puerta para comunicar las bondades del producto o colocarse en un pasillo de un supermercado con una bandeja de muestras. Marah han decidido usar esta técnica para, por fin, darse a conocer. Arrastrando la fama de su grandísimo directo se presentaron en Vigo para iniciar una gira que les llevaría a dar 9 conciertos por la geografía española. La respuesta de asistencia no es la que cabría esperar cuando se trata de uno de los mejores grupos de rock de la actualidad pero recordemos, Marah son el secreto mejor guardado del rock americano. Eso si, cuando inicias un concierto con la habitual It’s Only Money Tyrone y sin parar enlazas la mítica In the City de The Jam con Demon of White Sadness, uno de los mayores cañonazos del If You Didn’t Laugh You’d Cry, no puedes esperar que los 150 cuerpos que tienes delante permanezcan quietos e indiferentes. Imposible. Con pasión, composiciones brillantes, sentido del humor (recordar a Serge Bielanko comentando que le confundían con James Blunt o el roadie soplando un extraño instrumento de madera en un tema con aires de swing), contundencia y lo que Nick Hornby (autor de Alta Fidelidad o 31 Canciones) describió como “todo lo que me gusta que un grupo de rock’n’roll tenga” fueron desgranando la mayoría de los temas de sus tres mejores discos (Kids In Philly, 20,000 Streets Under The Sky y If You Didn’t Laugh…) sin darnos un momento de respiro.
Como dijo aquel ministro “los experimentos en la casa y con gaseosa”. Los temas que en disco se ven enriquecidos con instrumentos de viento, coros femeninos o palmas aquí se desnudan hasta los huesos, volviendo a elaborarse a partir del esqueleto mismo. Llenando de electricidad lo que en grabaciones es matiz, pisando el acelerador a fondo, escupiendo con rabia las melodías cuidadas de las elaboradas composiciones. Leí hace tiempo en una entrevista con un guitarrista que “si puedes tocar tus canciones en el porche de tu casa solo con tu acústica, es que la canción es buena”. Las canciones de Marah soportan perfectamente esta prueba igual que soportan la vuelta a su electricidad más básica.
En Vigo tuvimos la suerte de que Dave Bielanko, líder indiscutible y carismático performer con su sempiterna chaqueta guerrera y su gorro de lana, estaba de cumpleaños y se negaba a abandonar el escenario (“Cuando acabe el concierto me voy para la cama. Lo juro”). No dejaron casi nada sin tocar de su ya extenso repertorio. Solamente echamos de menos Freedom Park. Pensad en vuestras favoritas y os puedo asegurar que sonaron con unas revoluciones más. Por destacar algunas: Point Breeze, la preciosa City Of Dreams enlazada con Round Eye Blues, The Hustle, Serge cantando The Apartment (“a song about being horny”), Feather Boa, Sooner or Later, Sure Thing, Faraway You y una espectacular versión de Baba O’Riley. Acabaron con Serge y su armónica entre el público y una gran ovación. Vuelven con un par de canciones más (amago de Where The Streets Have No Name incluido). Y tras los bises continúa la sorpresa. Dave se queda afinando y diciéndonos que llamemos a los demás. Vuelven sonrientes y tocan East con la guitarra haciendo las partes que en disco hace una flauta. Satisfacción. ¡Pero aún hay más! La imagen de Dave de rodillas en el escenario delante de su hermano pidiéndole que toque una más y la sonrisa al público cuando arrancan su último tema es impagable.
Concierto para enmarcar en La Iguana. Nos vamos para casa con el recuerdo y un pitido continuo en los oídos. ¡Menudo volumen!
David Watts.