Lugar: Sala Capitol
Santiago de Compostela
Precio: 17 euros anticipada / 20 en taquilla.
Aforo: poco más de la mitad.
Un día después de ver a Mega Purple Sex Toy Kit y Jolie Rouge de forma gratuita, tocaba “apoquinar” como suele ser habitual, y no era una broma, 17 euros de un plumazo, pero valía la pena por poder escuchar a dos músicos y sus respectivos acompañantes, que cruzaban el Atlántico para presentarnos las canciones de sus discos. Reflejo de quiénes actuaban esa noche era la media de edad de los asistentes, un poco más elevada que en otras ocasiones.
Abriendo la noche estaba Matt Sharp, antiguo componente de Weezer y The Rentals, sorpresa, para unos positiva y para otros negativa. El hecho de que en los carteles de promoción del concierto se indicase que este hombre había tocado con Weezer llevaba a conclusiones peregrinas por parte de aquellos que no habían escuchado su primer álbum en solitario. Cuando saltó (es un decir) al escenario acompañado de su “coleguita” Goldenboy y el batería, muchos se dieron cuenta de que probablemente no iba a ser el concierto que esperaban. Guitarra acústica al lomo comenzó a desempolvar las bellas y tranquilas canciones que forman su disco o, como suele decirse, comenzó a aburrir a todos aquellos que estaban deseosos de una descarga de pop eléctrico por parte de su particular profeta llamado Mateo. Mas no os creáis, lo que escuchamos en directo no es, ni mucho menos, solamente lo que viene en el disco del señor Sharp; de hecho seleccionó los temas más adecuados para el directo y tocaron canciones que, supongo, pertenecían al propio Goldenboy, apoderado éste de una preciosa guitarra eléctrica Gibson de la que emanaban tonos cálidos que nos llevaban a la costa Oeste norteamericana, y sonaron así canciones como “Goodbye West Coast” o “Let Me Pass”, de mis favoritas del disco, pero que resulta difícil disfrutar cuando el público que te rodea, poseído ya por el caro alcohol que venden en la Capitol, sólo vomita exabruptos contra quien está actuando.
No se hizo demasiado de rogar Matthew Sweet y, poco después de terminar Sharp, apareció en escena el héroe de la noche, que volvía a España tras haber actuado el pasado Septiembre en el Azkena Rock Festival. Llega el momento de hacer una puntualización, y es que mi conocimiento de la discografía de Matthew Sweet es tan escaso que sólo he podido escuchar el último trabajo, “Living Things” (Bittersweet Recordings) y tengo en lista de espera su afamado “Girlfriend”.
Quienes acompañaban a Sweet eran de nuevo Velvet Crush y, de esta forma, nos encontramos con tres guitarras en el escenario además de bajo y batería. La presencia de éstos no era simplemente testimonial pues también nos ofrecieron alguna de sus canciones entre el repertorio de Matthew. Quizá lo que me resultó más chocante respecto al disco fue escuchar sus canciones sin el revestimiento de teclados que la colaboración de Van Dyke Parks dio a “Living Things”. Aquí no hay más concesión que a la guitarra, y tres deberían ser más que suficientes, pero desgraciadamente desde mi posición (si es que ésta fue la culpable) me fue imposible escuchar los enloquecidos punteos y sólos que se marcaba un Velvet Crush salvo cuando, por un momento, la guitarra de Sweet dejó de sonar debido a la rotura de una cuerda. Sonaron así canciones como “The Big Cats of Shambala”, una potente versión de “Dandelion” o “Sunlight”, además de lo que me figuro serían grandes éxitos por lo mucho que celebraba la audiencia algunas canciones.
Sweet se mostró cordial y dialogante, aprendiendo un poco de español o bromeando con los Velvet Crush. Quizá el concierto terminó haciéndose un poco largo y, usando un recurrido símil que circula por nuestra redacción, el exceso de dulce puede provocar diabetes. Una pena que el sonido no fuese el deseado pues tienen canciones para hacernos disfrutar, y ganas parece que no faltan. Habrá que darle una segunda oportunidad si se tercia y el bolsillo no rechista demasiado.
Fotos del concierto de Matthew Sweet
Fotos del concierto de Matt Sharp & Goldenboy