Texto: David Watts
Playa de Riazor (A Coruña).
4 de Agosto de 2007.
Soy de esos que hoy en día son considerados bichos raros por decir que no soportan a Morrissey. Sí, es cierto, pero le debo una.
Cuando me enteré de que los New York Dolls se reunían me quedé frío. Sabía que Sylvain Sylvain seguía por ahí y que Johnny Thunders había pasado a mejor vida hace tiempo, pero del resto ni idea. ¡Ah! ¿Que Johansen sigue vivo? Vale. ¿Que el resto no? ¡Pues vaya “reunión”!
En la fiesta presentación del Azkena 2004 parece ser que dieron un gran concierto, pero no asistí por no considerarlo necesario. Después van y cometen la osadía de sacar un disco nuevo… ¡Después de 3 décadas! Tiene mala pinta, pero el título, One Day It Will Please Us To Remember Even This (genial), me hace concederle el beneficio de la duda. Al menos tienen sentido del humor. Le pego una escucha… ¡y resulta que no está nada mal! Conserva lo suficiente del caos de los NYD originales pero sin caer en nostalgias vacuas. Incluso es divertido e irónico. ¡Pues vaya con los viejos protopunks!
Azkena 2006. Los NYD vuelven a tocar, pero de últimos después de horas y horas de música con Marah, Eagles of Death Metal, Redd Kross y Buckcherry entre otros. El cansancio me impide disfrutar del concierto como es debido, pero realmente están bien. Y un año más tarde tocan en Riazor gratis. Esta vez sí. Todo lo fresco que me permiten tres días de Vibrasons en Pontevedra me planto como un reloj en la playa. No escucho ni una sola nota de ninguno de los otros grupos (lo siento, vamos a lo que vamos). Escenario decorado con un ramo de flores al lado de la batería, salen y Johansen se come el escenario sin hacer nada, con su camisa floreada y su pelo desgreñado (y su atril por si los excesos le han mermado la memoria). No hacen falta vestidos de putón como en otros tiempos, tiene carisma, sin duda. Arranca con el mítico speech que introduce Looking For a Kiss. We’re All In Love y versión de Piece of My Heart con otra genial introducción (this is a song from our favourite man, and our favourite man is Janis Joplin). Los pocos que se reúnen en la playa para ver realmente el concierto ya están convencidos. Ahora va todo rodado. Solo hay que ir intercalando temas de su mítico debut con los del nuevo sin que se note demasiado. Y en el medio un recuerdo a Thunders con una estrofa de su You Can’t Put Your Arms Around a Memory a cargo de Sylvain (enlazada con Lonely Planet Boy). Muchos riffs, muchos estribillos coreables, mucha actitud… Eso es todo y no hace falta más. El resto del grupo no se limita al papel de meras comparsas. Sami Yaffa no tiene nada que demostrar. Steve Conte luce su look y maneras sleazy y Brian Delaney se muestra firme como una roca a las baquetas.
La traca final resulta memorable. Y el bis de Personality Crises para enmarcar. El público contento y ellos también. Una más: la reciente Gotta Get Away From Tommy y se llevan una ovación de lujo. Es un placer poder escuchar Private World, Frankenstein o Trash en directo. También Punishing World, Gimme Love & Turn On The Light o la cachonda Dance Like A Monkey. No son los originales, no tienen el peligro que tenían, pero tampoco tendría mucho sentido seguir enfundándose camisas de mujer y zapatos de plataforma pasados los 50: siguen llevando el Rock’n’roll en la sangre.
Gracias Morrissey por convencerles de que volviesen a los escenarios. Escucharé un disco de los Smiths entero como penitencia.