Uno de los concursos más recurrentes de la MTV ofertaba la posibilidad de que Metallica, creo recordar, ofreciera un concierto en el salón de tu casa. Desconozco si en la MTV han escuchado alguna vez a de The Homens, pero la sensación de cercanía, accesibilidad e inmediatez dejada tras su visita a Ourense puede compararse a la perfección con semejante premio.
En directo la banda se reduce a guitarra, bajo y batería. Los arreglos que en Tres acompañan a las canciones desaparecen y, lo que es mejor, en ningún momento se echan en falta. El repertorio tiene como eje fundamental la práctica totalidad del ya mencionado Tres, un par de temas inéditos y, para regocijo de muchos, se recuperan algunas canciones contenidas en sus autoeditados ep´s #1 y #2.
La noche se abrió con la efectiva pareja de “Cen días” y “A bolsa de Tokio”, a partir de aquí se desarrolló un equilibrado y próximo concierto que combinó a la perfección antiguos y nuevos temas. De estos últimos destacar la eficacia, contundencia y pureza power-pop de “Mira por ti”, “Monumentos”, “Calamar” y un asombroso “La colombière”. Sus primeras composiciones mantienen el tipo y piden a gritos ser grabadas de nuevo con mejores medios, “Sandra Dee” y “Non podo mais” mantienen intacto su magnetismo, “Desaparece” no desentonaría lo más mínimo en Tres, tanto de lo mismo le ocurre a la remolona “Amor e non acrobacias”. Para finalizar nada mejor que la ruidosa confesión de “Prende o sol”.
Como ya sabréis toda la discografía de The Homens se puede descargar de manera gratuita desde su página web, pero por favor, no me seáis cutres, compraros el disco y si tenéis la posibilidad de asistir a uno de sus conciertos no lo dudéis ni un minuto.