Abstract Dragon, 2008
Texto: Sergio M
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"The Effects of 333" va camino de ser el disco más sorprendente de 2008, no porque tenga la clave de la piedra filosofal sino por el hecho de firmarlo quien lo firma: Black Rebel Motorcycle Club, o lo que es lo mismo, los chicos del "Love Burns" y el "Whatever Happened to My Rock'n'Roll". En el pasado, más de una vez los acusamos de copiarse a sí mismos, sobre todo con el segundo disco, que parecía un bonus disc del debut, aunque también tuvieron lo suyo con el último "Baby 81". Sin embargo, "Howl" fue distinto; se trataba de un álbum acústico debido a las circunstancias, dadas las idas y venidas de su batería Nick Jago, pero que visto en retrospectiva parece una señal de que no tenían previsto dejarse encasillar tan fácilmente como creíamos.
De repente, cuando apenas nadie se lo esperaba, casi sin tiempo para digerir el anuncio, aparecía en su web un estreno para la noche de Halloween: "The Effects of 333", y advertían claramente: será instrumental, ambient y abstracto. Tal cual, la portada no es un farol. Se trata de un disco de experimentación, duro como el granito del Porriño y que ya ha comenzado a hacer estragos. De hecho, lo primero que uno se pregunta es si no le habrán dado gato por liebre y se tratará de un gracioso fake en el que te han colado un disco de William Basinski, de Birchville Cat Motel, o de a saber quién. Sin embargo, si uno es suficientemente iluso como para creérselo (como ha sido el caso), va a llegar a la conclusión de que han sido fieles a su nombre, armándose hasta los dientes de rebeldía y oscuridad.
El efecto que el día 333 del año ha tenido en los B.R.M.C. los ha conducido a una suerte de drone enfermizo, un incómodo dark-ambient industrial, un viaje de regusto amargo hacia la experimentación con el ruido; pero es un trabajo más sutil que propiamente ruidoso. Apenas interesa la melodía o el ritmo, sino crear atmósferas a partir de los pedales que Peter Hayes ha ido coleccionando a lo largo de estos años. De no existir un precedente tan perfecto como el que firmaron Robert Rich & B. Lustmord, pensaría que pretenden recrear la banda sonora de la película "Stalker" de Andrei Tarkovski. Hay tentenpiés luminosos para fans asustados. Amagos de pop en "And With This Is", "A Twisted State" y "Or Needed", donde asoman acordes de guitarra claros envueltos en una atmósfera divagante y una brumosa psicodelia, pero sin rastro de lo que ansían.
Por eso, lo más lógico hubiera sido que "The Effects of 333" lo lanzasen bajo otro alias. Por un lado ahorrarían un profundo disgusto a buena parte de sus seguidores, y por otro las opiniones y prejuicios que tengan sobre ellos los oyentes más proclives a la experimentación. De todas formas, chapeau. ¡Qué valor!
Oye, qué buena pinta. Buena crítica. Me arde en deseos.
el disco es una mierda para los seguidores del rock, pero si te lo te lo quieres poner de fondo para leer o cualquier otra cosa que no sea oírlo, no está mal.
Tiene toda la pinta de ser una tomadura de pelo, sí. Igual lo escucho algún día.
Basura y engañabobos para cretinos q se creen muy cultivados,
me parece una flipada del grupo sacar eso, aunq buena idea colgarlo gratis, mas q nada porq le mandaria cojones gastarse dinero en eso.
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