Virgin, 2008
Plasmar en palabras la música de Camille Dalmais resulta complicado. Por suerte para nosotros, la propia artista nos lo ha puesto fácil al declarar: “en Music Hole traté de mezclar el sentimiento de contar historias, 'chansons', de los musicales con algo más tribal: percusiones corporales, trance minimalista, sub-bajo y cantar con la garganta”. El tercer trabajo de la cantante francesa resulta ser un paso más allá en la exploración de su voz como elemento central de su música. Sus cuerdas vocales parecen estar preparadas para conseguir un sonido que bebe de fuentes tan dispares como el gospel, la opera, el cabaret, la canción popular o las armonías del pop vocal.
A pesar de que el inglés es el idioma predominante del disco "Gospel With No Lord" se abre con la propia artista dándose ánimos en francés antes de soltarse a cantar sobre una contagiosa base de ritmos vocales y chasquidos de dedos. A continuación y con un ritmo similar a su predecesora "Cannards Sauvages"; aquí la voz de Camille nos ofrece un pequeño muestrario de sus habilidades vocales. "Kfir" comienza con un repetitivo bucle que se va abriendo al mismo tiempo que Camille canta en un dulce y desganado tono. Caso aparte es el sereno paisaje al que te trasporta "The Monk", sabia mezcla entre opera, coros pueriles y sonidos guturales. Desde aquí en adelante Music Hole trascurre de manera más clara sobre una mezcla entre cabaret barriobajero y chanson francesa. Hay que destacar "Money Note" y su contagiosa vitalidad, el lamento de "Winters Chile" o la delicadeza del final "Sanges Suite".
La música de Camille Dalmais hace suya la máxima de que con pocos elementos bien trabajados es posible crear una obra personal capaz de apartarse de la ortodoxia sin la necesidad de renunciar al toque humano de la música.