New West, 2008
Texto: ErnestoLLamado
Doce años, ocho discos, muchas tablas y grandes alabanzas entre la crítica especializada, es el bagaje que lleva la genial banda de Athens (Georgia), desde que se formara allá por el año 1996 y sacara dos años después su primer disco, Gangstabilly (1998). Éste es su octavo album y otra gran obra que roza la Obra Maestra - es muy difícil superar el Southern Rock Opera (2001) o el The Dirty South (2004).
Aquí regresan con su rock gótico sureño, barnizado por toques country y esas historias que narran la vida de los más miserables y olvidados personajes de la América Profunda - vagabundos, prostitutas, yonkis... Todo ello sustentado por unas guitarras rocosas, entrecortadas y sucias, y un piano eléctrico y pedal steel, que en muchas ocasiones nos hace rozar el cielo gracias a su extrema sensibilidad. El espíritu de Neil Young y de una banda capital como Lynyrd Skynyrd vuelven a estar presentes en las composiciones de la banda, que corren de nuevo a cargo de Paterson Hood -las más melancólicas y estremecidas -, de Mike Cooley - el que le da el toque más "stoniano" - y Shonna Tucker, que también participa en la composición, toca el bajo y reemplaza de alguna manera a Jason Isbell, ahora en solitario. Brad Morgan y Jon Neef se siguen ocupando de la base rítmica. El resultado, 19 canciones en 79 minutos, en un trabajo de estudio que suena totalmente honesto y que debería disipar los "fantasmas" que algunos creyeron atisbar en el horizonte de la banda, cuando consideraron una obra menor, su fantástico anterior disco, A Blessing And A Curse, sólo por sonar más
"stoniano".
Los Drive-by Truckers, demuestran que todavía les quedan historias olvidadas que contarnos, esas que tratan sobre la desgracia y el infortunio que sufren algunas personas; las que se reunen al calor de una hoguera en polvorientas carreteras secundarias y se redimen con las canciones de una de las más "regulares" bandas de rock'n'roll.