Subterfuge, 2007
La pobre B-Kan se queja de la escasa presencia de su grupo en los medios indies de este país, para poner fin a esta situación, nada mejor que lograr la fama mundial a través del festival de Eurovisión. Para ello L-Kan han presentado “Bailan”, una de las canciones incluidas en su último disco, a la preselección que televisión española esta realizando para buscar un grupo que llevar a Belgrado. No sé hasta que punto esta maniobra puede llegar a buen puerto, al fin y al cabo, algún lumbrera nombrará como representante español a algún cantante que mueva las caderas al compás de un ritmo latino y caliente o, lo que es peor, una balada acompañada por un trío de cuerda.
Antes de que todo esto suceda, mejor centrarnos en “Somos otra cosa”, cuarto trabajo de la banda madrileña. El disco se abre con su mejor single publicado hasta la fecha, un orquestado “Todo lo que no”, esta mini sinfonía pop se vale de frases tan sencillas como “a ver si hoy sí/ ojalá que de pronto me llamaras tu a mí” para arrastrarte a la melancolía más tonta. El resto de las canciones, como es habitual en la banda, se centran en narrar las aventuras de urbanitas despreocupados; en “Me hago buzo” nos enseñan unas cuantas maneras de evitar el compromiso, “Echo de menos” es lo que mi madre definiría con un simple quejarse de vicio. “Señora” es una divertida crónica de la vida diaria de esa legión de damas que habitan el madrileño barrio de Salamanca, crónica que, a diferente escala, podría aplicarse a cualquiera ciudad española. La diversión continúa con el flirteo sin fin de “Bailan” o el placer de escuchar diez veces tu canción favorita en “Mi IPod y yo”. La parte oscura del disco, por llamarla de algún modo, viene en el momento que dejamos la ciudad en “Verano muermo” o la balada “Pobrecilla”.
Si ya eras fan del grupo, no tengo la menor duda que escuchando este disco te lo pasarás teta, si al igual que a mí, L-Kan te parecen un grupo de buenos y divertidos singles, aquí hay unos cuantos, y si L-Kan siempre te han parecido una mierda pinchada en un palo, olvida tus prejuicios y escucha estas canciones, porque a pesar de ser los de siempre, en este disco L-Kan sí son otra cosa.