Por difícil que parezca, artistas como Nistal son los que sirven para reivindicar la figura de Xoel López como compositor, porque enfrentarse a "Y vosotros sin saberlo" sin pensar en el coruñés resulta complicado. En primer lugar, porque Ricardo Nistal compone un pop que, con el abandono del integrismo acústico y el abrazo a un sonido más "de banda", remite a Deluxe de forma casi inexorable; incluso parece que, por momentos, trata de cantar igual que él. En segundo lugar porque el Morrissey herculino participa en el sexto corte del álbum.
Y si las rimas fáciles y las letras insustanciales eran la principal razón que muchos esgrimían para lanzarse a la yugular de Xoel, Nistal se desangra irremediablemente porque a sus textos insulsos (tan evidentes que la ironía de la que hacen alarde se vuelve inofensiva como un teletubbie) hay que añadir que las simplemente correctas melodías carecen de tirón y no llegan a salvar el álbum.
Más allá del enriquecimiento sonoro con cuerdas, guitarras eléctricas, órganos y demás, y algún tema como "No tengo miedo al fracaso", el perfil bajo de los temas en general y su poco calado en el oyente me hacen pensar en lo peligrosa que es esa gente que por saber tocar un instrumento y tener tiempo libre, ya se lanza a editar discos sin ton ni son. Y lo peor es que "Y vosotros sin saberlo" no me dice nada, ni bueno ni malo.