Concèntric, 1969
El doble disco de Pau Riba, "Dioptría", está considerado por algunos críticos, no ya sólo como uno de los mejores discos de rock en catalán del siglo XX, sino también como uno de los mejores discos españoles. En esta ocasión no seré yo quien les lleve la contraria. Basta con escuchar detenidamente unas cuantas veces esta “magna obra” para darse cuenta de que nos encontramos ante algo muy especial, sobre todo teniendo en cuenta la época y lugar en que fue creada.
Pau Riba, mallorquín de nacimiento, grabó en Barcelona a finales de los 60 dos LPs que se editaron por separado, pero que forman una obra homogénea en conjunto. Dioptría 1, el disco más eléctrico y de referencias femeninas, fue publicado en el año 1970, mientras Dioptría 2, más acústico y masculino, salió a la luz en 1971. Ambos fueron editados por la discográfica Concèntric, que los reeditó conjuntamente en 1978, tal y como deseaba el autor.
En aquella época no eran muchos los que se arriesgaban a dar el salto con apuestas tan arriesgadas y comprometidas, y aunque no podamos encajar este disco dentro de la onda progresiva o experimental que vino después, no es menos cierto que fue algo nuevo y, hasta cierto punto, revolucionario en una España en la que todavía se llevaba mucho el pop de grupos como Los Brincos. Es cierto que en aquella época existía la incursión en el jazz-rock de Lone Star, que Los Módulos coqueteaban con el rock sinfónico y los propios Brincos habían explorado nuevos territorios sonoros con “Mundo, demonio y carne”, pero para mí hubo un antes y un después en la música española con el disco que nos ocupa. Folk rock psicodélico de muchos kilates, influencias dylanianas de la época más luminosa del hippismo, aroma y sabor a ácido y a yerba. Es así: hay discos que huelen y saben.
La producción del disco es verdaderamente impecable, de sobresaliente. Escuchándolo se podría llegar a situar en un punto concreto de la mente cada instrumento, cada nota, todo ello por separado pero creando una armonía musical única. Las canciones son críticas directas y salvajes contra la burguesía cristiana de aquella época, ambiente en el que se crió Pau Riba. Puede decirse que éste es un álbum conceptual, de largas canciones (algunas hasta sobrepasan los 10 minutos), lleno de onomatopeyas y gritos variados. Destacar alguna de las 14 canciones que aparecen el los dos LPs es tarea complicada, pero personalmente las que más me han impactado de Dioptría 1 son la delicada y tierna “Noia de porcellana”, el funk bailable y muy rítmico de “Ars eròtica” (de final perturbador y volcánico) o la fúnebre y espiritual “Ja s’ha mort la besàvia”. De Dioptría 2 destacaría “L'home estàtic”, con una melodía de guitarra acústica imposible de mejorar, y el tema final, “Taxista”, que es puro rhythm'n'blues acústico que va ganando en intensidad.
Todas las canciones están compuestas por Pau Riba, tanto la música como la letra. En Dioptría 1 le acompaña el grupo OM, mientras que en Dioptría (más moderado que el primer volumen) le acompaña entre otros el maestro Jaume Sisa, otro grande de la escena musical y artística catalana. Creo que no hace falta añadir que éste es uno de mis discos favoritos.
RSS Suscripción
:: :: Hemeroteca :: :: Aviso Legal :: :: Agenda antigua :: :: Enlaces :: :: Contacto :: :: Staff