Dead Oceans, 2007
Pride es el tercer disco de Matthew Houck, él es Phosphorescent. Aunque aquí se haga acompañar por Raymond Raposa (Castanets), Jana Hunter y Dave Longstreth (Dirty Projectors), es Houck el encargado de tocar y cantar casi todo mientras los demás ejercen de coro de lujo. En sus anteriores trabajos Houck se había ganado comparaciones con Bonnie Prince Billy (por la voz) e incluso con Neutral Milk Hotel a los que su anterior disco Aw Come Aw Wry traía a la memoria. Con este Pride, Houck trasciende a las comparaciones y con un discurso más austero y sobrio en lo musical y una letras más desnudas se sitúa merecidísimamente en el pelotón delantero de songwriters a medio camino entre el folk y el country lo-fi. Pride es un disco que parte de la oscuridad, del fondo del pozo, en busca de la luz. Lo hace a través de canciones honestas, emocionantes, tristes o épicas y con una instrumentación austera: principalmente acústicas, ukelele y percusiones sencillas, junto al maravilloso elenco de colaboradores que hacen de coro a la voz agrietada y afectada de Houck y que además visten algo más sus composiciones. Pride contiene momentos sublimes, cómo Wolves que a partir de una melodía de ukelele más la voz de Houck va creciendo a medida que se añaden organo, acordeón y una guitarra imponente para convertirla en la mejor canción de uno de los discos más bonitos del 2007.
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