Nonesuch, 2008
Hace unos años, Danger Mouse, fundador del dúo Gnarls Barkley, preparaba su carrera para convertirse en el Rick Rubin de color. Tenía planeado el regreso al mundo discográfico de una vieja gloria caída: Ike Turner. El productor ya lo tenía todo programado, sabía por donde debía encauzar el disco, que tipo de temas y que instrumentación irían bien al ex de Tina. Además había descubierto qué banda iba a utilizar para concederle a Ike un sonido crudo y orgánico que acompañar a su voz: The Black Keys eran el grupo elegido. Brian Burton, verdadero nombre del popular productor, estaba excitado con la idea pero la muerte de Turner cuando ya estaba en marcha la grabación frustró la realización del disco. Tras recuperarse del duro golpe recibido, The Black Keys y Mouse deciden seguir adelante con la grabación de un disco del grupo que es este Attack & Release que ahora nos ocupa.
Algunas de las canciones estaban pensadas para formar parte del anterior proyecto con Ike Turner a las voces, lo que supone un cambio en los tradicionales parámetros de la música del dúo de blues-rock de Akron, Ohio. Un aroma de soul envuelve el disco y Dan Auerbach parece encontrarse cómodo con esa nueva orientación mientras Patrick Carney se muestra como un gran batería más allá de sus violentos golpeos de los parches. El sonido que Danger Mouse ha diseñado para el álbum domestica en gran parte la tradicional crudeza y el salvajismo sonoro del grupo, pero su papel es más recatado y transparente que en sus producciones con Gorillaz, The Good, The Bad & The Ugly o los propios Gnarls Barkley. Aquí ejerce de productor en la sombra dejando todo sonar puro y limpio, simplemente moderando los impulsos desmadrados de sus clientes y añadiendo matices e instrumentos a la crudeza habitual del dúo. Mientras, The Black Keys presentan una colección de canciones, que van del soul al blues pasando por su rock sudoroso, haciendo gala de una gran inspiración sin necesidad de mostrarse tan rudos como hasta ahora, con clase y contención.
Muchos de los fans de discos como Thickfreakness o Rubber Factory ya reniegan de su giro hacia sonidos más elegantes. Seguramente si no lo firmasen los autores de esas gamberradas sónicas disfrazadas de blues salvaje apuntarían el nombre de este CD: Attack & Release. Gran disco.