Con los Felipes me ha pasado al contrario que con otros. Su directo me había parecido vibrante, luminoso, enérgico, pero enlatados perdían parte de esa magia. Philarmonic philantropy (Bcore, 2003) tenía calidad, era variado, pero su persecución del tema hippy-pop perfecto no daba todos los frutos deseados.
No es la ausencia de ese aire campestre que abundaba antes ni la presencia de unas canciones más elaboradas; tampoco una producción más clara y potente con una voz mucho más predominante; el cambio que más llama la atención en este Les Philippes & the empty characters (Bcore, 2005) es actualmente la última moda – y más que lógica - en los grupos españoles anglocantantes. Si, amigos, ellos también se han pasado (parcialmente) al idioma de Cervantes y por lo general se puede afirmar que no les ha sentado mal del todo. “Mi alarmante mediocridad” es lo más cerca que han estado nunca de hacer un tema claro de single, de esos que se pegan y no paras de tararear mientras friegas los platos; “La pieza exacta” tampoco se queda atrás y, aunque “Magnolia” y “Mi respuesta” flojeen un poco y me hagan dudar de la conveniencia del cambio, pasan el corte. Digamos que han llevado su adaptacion al español mejor que Deluxe (¿era posible hacerlo peor?), pero lejos de, por ejemplo, Standstill.
¿El resto? No hay demasiadas novedades. Pop, psicodelia y rock de sabor añejo que no te matará del susto ni saldrá (por suerte) en ninguna revista de tendencias, pero que deja unos cuantos temas memorables – destacan las muy americanas “Arati” y “A kiss doesn’t mean anything” o el ritmo machacón que desemboca en la lisergia de “When Hansel met Gretel” -. Para aquellos que gusten de escuchar coros, melodías, vientos, y recordar a Brian Wilson, Dylan o los Beatles siempre con la sonrisa dibujada en la cara.