"Everything you feel is real" es el disco con el que debutan los jiennenses Beth Loring, tres muchachos que no son precisamente unos barbilampiños. En él dan cancha a un sonido indie que zigzaguea entre una gran cantidad de grupos. Si escarbamos hasta las raíces, encontraremos probablemente a The Cure, pero también a otras bandas que, en la actualidad, funden esta influencia con una atmósfera shoegazing, tal como pretenden los norteamericanos Astral. O la desnuda desolación de los irlandeses Desert Hearts y la rabia post-punk de The Unfinished Sympathy . Sin embargo, esto sólo supone una pequeña parte de un álbum heterogéneo que en el tercer corte, impone un giro pronunciado hacia un sonido más melódico y pop. Éste, a pesar de leves pinceladas de rock, noise-pop o incluso emo, muestra una cara amable e indolente, que no se ruboriza al aproximarse al brit pop del medio tiempo, al ambiente ensoñador y romántico de Elbow, a Death Cab for Cutie (cuando éstos no trataban de dormir a las ovejas) e incluso a la épica de Muse.