
Texto: JJ Mellado de Bunker Sónico
Para muchos será sin duda un desconocido. Para mi lo era hasta hace poco. Pero cuando lees que este tipo ha estado en las filas de los Diamond Dogs, Hanoi Rocks o ha sido también guitarrista de Johnny Thunders no queda más que curiosear un poco por sus maneras como guitarrista. Y debo deciros que este álbum me ha encantado.
Después de una dilatada carrera apoyando proyectos ajenos y tras cosechar una gran experiencia, este tipo se ha lanzado en solitario. No para intentar evadirse del sonido que ha mantenido durante todos estos años, como muchos músicos que en estos casos prefieren desmarcarse de su pasado e intentar poner tierra de por medio queriendo demostrar no se qué... para nada. En Don't Shoot The Messenger, Stevie reafirma todo lo que viene siendo su música y sus señas de identidad, lo mezcla en una coctelera con buen ritmo y nos lo sirve con una presentación que no deja lugar a dudas. ¡¡¡Rock And Roll!!! Porque no hay nada que pueda definir mejor este trabajo. Las etiquetas serían absurdas. Sí, se puede emparentar el sonido con The Faces, New York Dolls, los Stones de los 70's o los ya mencionados grupos por los que ha pasado, Hanoi Rocks y Diamond Dogs.
Aunque este disco contiene algunos detalles más que en absoluto desentonan y que no por casualidad aportan esos matices que enriquecen el sonido de sus canciones hasta conseguir diferenciar notablemente unos temas de otros. Desde coros con poso soul (como en el tema homónimo del disco), maravillosos saxos ("Downbound Train"), pasando por Hammonds o medios tiempos atravesados por toques de Rythm And Blues o una pizca de country. Para empacharse del mejor sonido clásico.
Sin duda el gran acierto de Stevie Klasson ha sido centrarse en las canciones, sin querer demostrar nada. Muchos guitarristas quieren abarcar tanto en estos casos que para sus discos en solitario atiborran su ego a base de solos interminables o dejando el sonido de su guitarra muy por encima del resto. Para nada. Las melodías lo primero y una vez que rítmicamente todo encaje hay que sopesar si un solo mejora o no lo que hay. Y la experiencia es un grado en este caso porque en el disco demuestra que es un tio que sabe bien lo que hace, lo que quiere y en definitiva cómo suena el ritmo de su corazón, amplificando esas melodías en cada tema. Incluso su voz tiene las condiciones suficientes como para no desentonar en ningún momento, no pudiendo hacer malabarismos, pero con la textura adecuada y perfecta para cantar todas las canciones con buenas maneras y la suficiente personalidad.
Además, para su primer trabajo como protagonista, ha contado con amigos como Nick Royale y Strings (Hellacopters), Patti Palladin, Glen Matlock (Sex Pistols) o Darrel Bath (Dogs D'Amour) que le aportan al disco ese toque reivindicativo por parte de gente que ha respirado, desde hace tiempo, la influencia de este genial guitarrista. Quizás hayan visto un momento ideal para poner las cosas en su sitio, aportando su granito de arena al trabajo de un músico inspirado y sincero con las seis cuerdas y con su manera de ver el rock. Fenomenal el toque que aporta la sensual voz de Patti Palladin, a quien conoció en la grabación de Copycat, el disco a duo de esta con Thunders. La voz de Patti le da una sensualidad a algunas canciones que de otra forma habría sido dificil imaginar.
Pues ya sabes. Si te gustan las referencias y básicamente el rock de Faces, Rolling Stones, Quireboys o Diamond Dogs creo que ya tienes una buena excusa para atrapar al vuelo este disco. Don't Shoot The Messenger es eso y algo más. Ojalá Stevie Klasson solo nos haya adelantado el primero de muchos más discos cortados por la misma tijera. Al igual que gente como Marc Ford, es hora de coger el toro por los cuernos de sus respectivas carreras y demostrarle al mundo que el haber trabajado en el pasado con bandas tan grandes y queridas por todos nunca ha sido fruto de la casualidad. Siempre del talento.
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