
Unos cuantos años han pasado ya desde que Reixa se hinchase de cantarle a Vigo; ahora es una chiquilla la que se ha empeñado en coger el testigo y, sin entender muy bien desde fuera lo que les atrae de esta caótica ciudad - quizás sea precisamente eso, el caos -, ha sido capaz de parir de parir así de primeras "Boogie Vigo", un auténtico himno de base funk adictiva y fraseo impecable con el que muestra sus credenciales. Pero no menos pegajosa es la ya conocida "Dadada", donde los gallos de la viguesa se encuentran como pez en el agua botando sobre un divertidísimo loop saltarín; como un chicle de fresa ácida. Más seria se muestra en la excepcional "Tú Puedes", emocionante en su positividad hasta decir basta, al igual que "Non importa", esta vez caminando por el lado buenrollista de la vida. En "Escucha a la gente", las damas del hiphop vigués entran en conjunción y la magia se multiplica gracias al talento de Wöyza. Maestro de cermonias, como no, El Puto Coke.
A partir de este momento el disco se vuelve un poco irregular, algo lógico por otro lado tras un comienzo de semejante calibre. "Jugando" y "Esta es", sobre samples jazzy, son originales pero no terminan de funcionar. "Ai non", "Mi mochila" y "Este Groove" rayan a buen nivel, por encima de unas "Todo es más complicao" y "No me lo pueden quitar" de las que se tendría que haber sacado más provecho. Por suerte "Crónico" remonta el vuelo y el remix de "Vaya eh" consigue alcanzar la altura suficiente para cerrar volviendo con "Sólo los que saben" al funky trotón que nos había enamorado cincuenta minutos antes. Lo que pasa es que en cincuenta minutos caben muchas cosas, buenas y no tan buenas, en esta ocasión suficientes para que un disco sobresaliente se quede en "solamente" notable.
Aíd tiene en la cabeza mucho más que una gorra ladeada. Tiene rimas, tiene ideas y, sobre todo, irradia un carisma irresistible. Y no es poco que a sus escasos dieciocho años tenga ya una capacidad para atraer y fascinar (definición de carisma de la RAE) que ya quisieran para si mismos mc's con el triple de experiencia. El hip hop es lo que le gusta a Aid y, como no, de ello es de lo que no se cansa de hablar: De hiphop, de sus amigos, de su obsesión por el tenis, en definitiva, de lo que la rodea en el día a día de una ciudad que no para quieta ni un segundo.
El principio del disco me encanta, luego se me hace un poco largo pero hasta la 6 o la 7 me engancha totalmente. Y después, como dices, algunas vuelven a ponerte a tono.
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