
Las canciones de Black Eyed Dog oscilan entre el fusilamiento de Tom Waits (en “Roses”) y la ejecución de Devendra Banhart (en “Honeysuckle Gal”), para dejar entrever, en los temas más personales, una especie de Álex Ubago indie.
Arreglos efectistas y una voz afectadísima, que carraspea, temblequea y sobreactúa hasta el infinito unas letras muy malas, por lo general, que desgraciadamente se entienden bastante bien.
Ahora mismo no encuentro la hoja de promoción, pero creo que mencionaba a Bonnie ‘Prince’ Billy y a Smog. Los cojones. Además la portada es horrible. Huid.
Mis abogados ya están trabajando.
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