
En su nuevo disco, Dan Deacon, canadiense de oronda figura y vestimenta imposible, busca dejar atrás su pasado de bufón anima fiestas y demostrar a todo el mundo que, sin dejar de ser uno mismo, se puede evolucionar perfectamente. Si Spiderman Of The Rings era un disco repleto de inmediatas sintonías de nerd pop bailable, Bromst se deleita en unos desarrollos más largos, menos inmediatos pero igual de interesantes.
Antes de enfrentarte a este disco deberías saber que no encontrarás un nuevo “Crystal Cat”, quizás “Red F” sea lo más parecido. Sus nuevas canciones se recrean en esa suerte de psicodélia tecnológica apadrinada por Animal Collective pero, en un intento de romper con su pasado, Dan Deacon está dispuesto a dejar de ser el hombre orquesta escondido tras una mini legión de instrumentos de baratillo conectados por cables y cinta aislante de colores. El nuevo Dan Deacon pretende compartir sus partituras online para lograr una banda propia en cada una de las ciudades de su gira. De convertirse en realidad, esta magnifica idea haría más que recomendable la inversión de unos cuantos euros en una entrada para sus conciertos. En su web es posible ver con detalle la composición de la banda ideal para Dan Deacon. En ella nos encontramos con ocho percusionistas, dos guitarras y cinco personas tras pianos, sintetizadores y ordenadores. La idea de disfrutar de canciones como “Build Voice”, “Snookered” (con sus gloriosos cuatro minutos finales), “Surprise Safari” o “Get Older” (la mejor de todo el conjunto) del mismo modo que su autor las ha ideado se antoja muy apetitosa.
De existir algún problema en el nuevo trabajo de Dan Deacon, sería una cierta monotonía; todas las canciones siguen el mismo patrón, es decir, un constante subidón y, claro está, no todas logran contagiar del mismo modo esa energía en ebullición. Lo que sí queda claro es que si en Spiderman Of The Rings tuvimos el placer de conocer a Dan Deacon el personaje, ahora con Broms tenemos el gusto de conocer a Dan Deacon la persona. Lo único que nos queda es decidir cuál de los dos nos quedamos.