
Hasta hace unos meses Marciana se llamaban Shedog y cantaban en inglés, un principio del cuento muy familiar para cualquiera con mínimas nociones de lo que ha pasado en el indie español (y catalán) durante la última década. Pero también es cierto que desde que descubrimos la existencia del Día de la Marmota, sabemos que hay algo irresistible en los caminos conocidos…
En el horizonte que han elegido Marciana se vislumbra una nube de polvo que nos indica el paso reciente de gente como Xoel López o Les Phillippes cantando en español; pero al bajar la vista también se intuye una antigua carretera comarcal, con el asfalto desconchado y cubierta de tierra por la que, cuando los marcianos eran adolescentes, pasaron a toda velocidad las bandas insignes del denostado rock català.
Ni genis ni MacGyvers (Espiral Records, 2009) suena como si, a la hora de componer, a los hermanos Flamarich se les hubiera aparecido un miniFlamarich a la derecha, con camiseta de Lax’n’Busto, y otro a la izquierda con la playa de Benicàssim como fondo de pantalla en el iPod. Y el resultado, vistas las mutaciones de espléndidas primeras partes de canción, como Com nosaltres - un himno a los incansables fracasados que, a juzgar por las risas, acaban extasiados de locura - , Harto de T.Y. o El hombre de Gauss, es que le han hecho caso a los dos: Que les gusta el indie pero no tanto como para disimular sus tics comerciales noventeros, y que han conciliado dos polos opuestos acostumbrados a repelerse.
El mejor momento del disco, en la línea de los inicios de Amarillo o Lori Meyers, es el tejido guitarrero de Verd. Pero también son muy disfrutables el pop desenfadado de Amigo Oso y el disfraz ingenuo de Cómo me sienta, además de los tres primeros minutos de Com nosaltres y El hombre de Gauss.
Ahora está por ver qué acogida tiene el disco y, dada su dualidad estilística, saber quién acaba adoptándolo. Pero el retrato robot lógico del seguidor de Marciana incluye rasgos de exfan de Piratas, buena nariz para cambios satisfactorios, como el de Love Of Lesbian, y una mirada ecléctica ante la que han desfilado, entre otros, Radiohead, Bunbury, Marc Parrot y La Banda Municipal del Polo Norte. Ya veremos por dónde tiran en el próximo cruce.
Habrá que ver si les sienta bien tanto eclecticismo...
me lo apunto!
Aire fresco, siempre vienen bien !!! i más en éste verano, que Marciana m'he ha refrescado cuerpo i mente !!!
Molta força !!!
¡Ten paciencia! El comentario tarda un ratito en publicarse. Gracias.