
Primer e importante apunte: Tarjeta roja directa para el que confunda a estos HiM con el estomagante grupo noruego de idéntico nombre y querencia pseudogótica. Para quien no los conozca, en nuestros HiM hay demasiado pedigree acumulado como para cometer tal error. Nombres de ilustrísimas bandas como Codeine o June of 44 se acumulan, entre otras, en el árbol genealógico del descomunal percusionista Doug Scharin, que es quien corta el bacalao aquí.
De lo poco que han heredado HiM de la época de The White Birch o Four Great Points es el afán de búsqueda y de exploración de nuevas vías de expansión obradas por un espíritu inquieto como el de Scharin. Del slowcore y el post-hardcore evolucionó en su nuevo y mutante colectivo hacia al free-jazz de intrincada factura que caracterizó los primeros trabajos de la banda. Para quien, como yo, los hubiese dejado aparcados tras Our Point Of Departure (2000), escuchar la evolución que han tenido saltándose sus últimos cinco trabajos hasta llegar a ん (algo como "hmmm..." en japonés) habrá supuesto una agradable sorpresa además de la confirmación de que no han estado mirando para el techo durante todos estos años. A recapitular toca.
Aunque en la actualidad HiM sigan tirando por la vía jazzy del post-rock que un día eligieron Tortoise para enarbolar la bandera del género (‘The Hidden Persuader’), lo hacen con moderación, pues el cóctel que nos tienen preparado dirige el grueso de su atención hacia otros frentes, comenzando por los puntos que unen al tropicalismo con la mejor tradición pop japonesa (‘Creode’, ‘Other Echos (Touch)’, ‘Clues To The Roots’) desde que, ya en su anterior álbum, Doug se hizo acompañar por músicos de este país. Pero también se cuelan en ん los ritmos africanos (‘Abstract Ladder’, ‘Those Who Say’) o mediterráneos (‘Unfinished Stairs’), así como todas sus posibles combinaciones en un festín de percusiones, teclados y vientos, de guitarras, marimbas, djembes, saxos y flautas en una música que rebosa riqueza la mires por donde la mires. Alguno se preguntará si queda sitio para el alma entre tanto lío. Pues sí, lo hay. A veces hay que rebuscar pero siempre es posible dar con ella.
"Primer e importante apunte...". Tarjeta amarilla por decir que HIM es un grupo pseudogótico y roja directa por ubicarlos en Noruega y no en Finlandia como les corresponde. Vaya inicio. De traca.
Sobre el disco en cuestión, creo que hace falta escucharlo demasiadas veces para que se asimile en condiciones. Interesante...
Tienes razón en lo del país. Lo había intentado confirmar en un sitio donde también estaba mal, pero de donde sean creo que es anecdótico. Gracias por el apunte de todos modos.
Roja directa para ti!!!!