La discográfica madrileña Junk Records va camino de convertirse, en su corta vida, en un hervidero de nuevos grupos que buscan asomar la cabeza en las pantanosas aguas de la música independiente. La Hora Violeta son gaditanos y debutan con este "Infinitos Días de Lluvia" que los sitúa del lado de grupos como La Habitación Roja, Niños Mutantes, los extintos Malahora, sus compañeros de sello Igloo y, un poco más lejos, Los Planetas.
A estas bandas los aproximan las melodías y la similitud como solista de Pepe Gómez con Jorge Martí (LHR), por ejemplo en "Mi Vida" o "Solo". También la melancolía e intimismo que encierran las situaciones a las que hacen referencia sus letras, cargadas de romanticismo agridulce y trascendencia. Sin embargo, La Hora Violeta hacen especial hincapié en los ambientes pop volátiles y los altibajos emocionales reforzados por descargas eléctricas en el ensueño del atardecer que refleja la bonita portada del disco, como en "Amanece" (la más dream pop) o "Perdidos" (con un guiño shoegaze que, desgraciadamente, se queda en eso).
Con una nómina de colaboradores en la que aparecen Erik Jiménez (Los Planetas), responsable de la mayor parte de las baterías del disco, Octavio Perondi (Champagne, Hermanos Dalton) y Josema Dalton, "Infinitos Días de Lluvia" acredita un solvente debut que busca tocar la fibra sensible del oyente.