Tercer trabajo de los sevillanos tras "Bidimensional" EP (Limbo Starr, 2001) y su primer Maga (Limbo Starr, 2002) de nuevo con la misma discográfica.
Por méritos propios Maga (Miguel Rivera, voz y guitarra; Javier Vega, bajo; y David García, batería) se han convertido en uno de los grupos de referencia nacionales. Tanto su música como sus poéticas letras sorprendieron por el hecho de no seguir particularmente a ningún grupo del momento. El éxito de su primer disco largo (homónimo a su sucesor) levantó una enorme expectación por parte de sus seguidores que, actualmente, pueblan todos los rincones del país.
Por eso, debido a las buenas críticas recibidas por sus dos primeros discos ("Bidimensional EP" y "Maga"), éramos muchos los que esperábamos que los sevillanos continuasen el camino trazado sin desviarse demasiado. Pero nada más lejos de la realidad. Conformarse no parece palabra que caracterice a Maga, y así el segundo trabajo, al menos superficialmente, presenta aspectos opuestos al primero, desde la caja del CD en la que prima la oscuridad y la tristeza (ese hombrecillo llorando sangre) hasta las letras, algunas de ellas indescifrables (quizá más que las del primero). En este caso el peso compositivo lo compartieron Miguel Rivera y Javier Vega.
Y de nuevo la electrónica tiene un peso importante en algunas de sus canciones, grabadas en el estudio Sputnik de Sevilla con Jordi Gil (miembro de Solina). Por ejemplo los dos cortes enlazados que abren el disco y bautizados como "Astrolabios" en donde la letra parece marcar ya un cierto pesimismo. "Un lugar encendido", que ha sido el primer single, es una de las preferidas del público. Sobre una estructura acústica y el sonido más clásico de batería, es decir, prácticamente sin artificios, Maga se defienden a la perfección, y a ello hay que sumar la colaboración de Paula Padilla (solista de Solina) cuya suave voz acompaña en los coros a Miguel Rivera. Después llega "Blanco sobre blanco", una oscura espiral de sonido que va creciendo hasta su estribillo pero, de nuevo, ese marcado tono triste ("sé dónde acaba un beso") da paso a la más plácida "Táctica en la sombra" (la preferida de quien os escribe). Una canción que parece estar hecha para esos días en los que, entre las nubes lluviosas, salen tímidamente rayos de sol que luego vuelven a ser engullidos por la negrura. Me parece destacable ese contraste entre las estrofas grises y la claridad del estribillo con la guitarra acústica solapada por una percusión electrónica. Igualmente la transición entre esta canción y la siguiente, "Azul cabeza abajo", parece muy fluida y agradable. Es esta última una de las canciones más arriesgadas del disco. No sólo la música, tan sólo con cuerda (incluidas las cuerdas vocales de Miguel), sino la propia letra, indescifrable; eso sí, en directo la transforman completamente según comentan los que la han escuchado. "Catálogo de esferas" nos devuelve al ambiente oscuro pero el estribillo, por su potencia, recuerda a los temas del "Bidimensional EP", temas que en directo parecen ser los que mejor funcionan.
"Elka" es otra demostración de ese ambiente . Miguel y la base electrónica envuelven una misteriosa letra de Javier Vega, que en este disco ha compartido co-protagonismo compositor con Miguel Rivera. Y tras este breve lapsus de poco más de tres minutos en los que parecían haberse calmado, "Crujidos de Reloj" nos arrastra a un ambiente claustrofóbico, lúgubre e intenso y nos hace viajar a un escenario delirante. "El ojo espejo" despierta a aquellos que se habían quedado melancólicos con guitarras y potencia en su estribillo, con esa intensidad que suele seguir a momentos más sosegados. Al igual que me ocurre con "Azul cabeza abajo", la letra, sobre todo la del estribillo, me choca un poco: "y ahora ivéntate un círculo por donde sólo pueda entrar tu mirada". Lo cierto es que en este disco hay palabras que jamás había escuchado en una canción, como "adjetivo". Esto demuestra que a la hora de hacer las letras, Maga no recurre a los tópicos, y menos cuando hablan de amor (que da la sensación de que en este disco hablan menos), pero se arriesgan más a que sus letras parezcan demasiado "surrealistas".
Cierra el disco "Sin manos". De nuevo regresa esa melancolía y tristeza que tan bien saben transmitir con sus temas. Una canción con la voz de Miguel levitando sobre las notas del piano y el broche para un disco que deja claro que Maga tienen mucho que ofrecer. Lograron "enganchar" a tal cantidad de personas con gustos, con frecuencia, dispares, que parece normal que este nuevo trabajo marque cierta criba, y cuanto más si el grupo parece haberse tomado tan en serio la continuación y enriquecimiento de lo que han dado en llamar MundoMaga, ese universo propio que traspasa la propia música.
Quizá éste no es un disco con canciones tan impactantes ni llamativas como sus primeros trabajos pero que a muchos nos deja un buen sabor de boca después de cada escucha. De todos modos, incluso aquellos que se han sentido un tanto decepcionados por este giro en Maga parecen esperanzados pues, sin duda, nos han regalado un puñado de joyas hechas música que sólo pueden haber surgido de mentes tocadas por la varita de una "Maga". Y muy pronto, más.
Canciones:
1.- Astrolabios
2.- Astrolabios (II)
3.- Un Lugar Encendido
4.- Blanco sobre Blanco
5.- Táctica en la Sombra
6.- Azul Cabeza Abajo
7.- Catálogo de Esferas
8.- Elka
9.- Crujidos de Reloj
10.- El Ojo Espejo
11.- Sin Manos
Web Oficial de Maga
Limbostarr