Texto: Sergio M.
Primero se patearon toda Galicia cargando con sus guitarras, su bajo, sus cacharros de percusión y su simpatía montados en un viejo Mercedes. Y en unos tiempos en que parece haber poco espacio para los sonidos más clásicos y desnudos, lograron camelar a un sello catalán (Mulberry Records) para que apostase por sus canciones, que por entonces estaban más que rodadas: "This Shit Again", "Medication", "She Was" son algunas de las que ya estaban presentes en aquellas maquetas que Manolito grabó como Niño, y al que luego se unirían Moncho, Álvaro y Quique, pasando a llamarse Niño y Pistola.
Pero es curioso cómo a unos chicos con un paladar tan clásico les atraiga tanto crear contradicciones entre el envase y el contenido. Por eso cuando el oyente no iniciado se introduzca en el submundo de "Como un Maldito Guisante", asistirá perplejo a una sucesión de canciones en las brillan la naturalidad y la espontaneidad, y que engancha desde la inicial "Cheetah Belt" hasta el epílogo con "No Breakfast". Y no sólo eso, pues lo más probable es que cuando se termine tenga ganas de repetir, porque Niño y Pistola logran estimular el buen humor con sus delicadas melodías y cuidados juegos de voces, exprimiendo al máximo el sonido agradable y próximo que crea este grupo eminentemente acústico, en el que el bajo goza de un protagonismo mucho mayor al habitual.
En sus textos (otra sorpresa para usted, si todavía no los ha escuchado) en inglés, el amor (y el desamor) en sus distintas manifestaciones, aparece como tema central. Amor también por los Beatles, porque como si de unos fab four de Val Miñor se tratase, con su querido Marrucho haciendo las veces de The Cavern, toman prestadas frases de los de Liverpool en "Anyway (That's OK)" y piratean "Strawberry Fields Forever" al final de "She Was". Y, como era de esperar en un grupo que cuida tanto los detalles, han sabido estructurar el disco de forma que se mantenga permanentemente la atención, ofreciéndonos momentos álgidos y que fomentan al baile y a la fiesta, como "Song 74", su clásico "Medication", "No Lights" o "This Shit Again" (aunque ésta teóricamente tenga un fondo más oscuro) y tiernas declaraciones como "She Was", "No Breakfast" y "Kill Me".
Y es tontería enrollarme más: son refrescantes, adictivos, divertidos y te roban una sonrisa cuando menos te lo esperas. ¿Quién da más?
Web de Niño y Pistola
Mulberry Records
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