A estas alturas no es necesario decir que Tachenko es el grupo formado en Zaragoza por los ex-Niño Gusano Sergio Vinadé y Andrés Perruca junto a otros tres componentes, Ricardo Vicente, Sebastián Puente y Miguel Yrureta. Y aunque la sombra del mítico grupo aragonés es larga, Nieves y Rescates (Grabaciones en el Mar, 2004) consigue superar la prueba con dignidad, pero con matices, haciendo gala del olfato para las melodías que se les presupone y heredando parte del imaginario gusano sin llegar a pasarse de rosca.
Textos muy particulares, a veces melancólicos, siempre o casi siempre con un deje optimista, tratan de describir situaciones de un universo propio paralelo al de El Niño Gusano, sustituyendo sus raciones de exagerado surrealismo por una pequeña dosis de cotidianeidad que pretende acercarlas al oyente. Para encajar estas letras plagadas de referencias deportivas quieren crear un sonido rico en detalles y lo consiguen en parte; aunque perfectamente ejecutadas, a veces cuesta distinguirla belleza de las canciones tras una producción sin brillo que hace que no entren a la primera temas que podrían hacerlo sin problemas en condiciones normales y que este disco funcione sólo a medias, como la cadena de una bicicleta sin engrasar que nos exige más esfuerzo para hacerla andar.
Tampoco puedo llegar a adivinar el por qué las voces suenan tan poco favorecidas. Ni siquiera la entrada de la voz femenina intentando salvar la papeleta en “Mordekay” ni los coros que por sistema introducen consiguen elevar el nivel vocal de las composiciones.
A pesar de estas circunstancias que me impiden disfrutar Nieves y Rescates como hubiera deseado, aquí hay buenos momentos para dar y tomar. Por poner algún ejemplo, destacaría el efecto loctite de “amable” (mi favorita), el estribillo de “nataciones” o “Afganistán”, el tono naif, casi infantil, de “arriba mi amor” o el cierre con la intensidad de “castor”.