Así deberían ser los días de la semana, al menos en teoría; que cada uno pudiese diferenciarse del otro para no caer nunca en la monotonía. The Queen Machine presentan su primer trabajo con el sello catalán Mulberry Records precisamente con siete canciones (ocho en realidad, pues hay una oculta), cada una correspondiente a un día. Lo curioso es que, aún teniendo todas como común denominador el pop, reflejan una buena variedad de emociones y estados de ánimo.
Inicialmente en formato trío, los ex-Flint Jordi Ferret, David Charro y J.J. Massana cuentan ahora con un cuarto compañero, J.M. Celorio (o JM Sinclair), miembro de Tokyo Sex Destruction. ¿Y cómo es la utópica semana que nos describen The Queen Machine? El Lunes ("Monday") es extrovertido, optimista, chispeante y con fuerza, dando paso a un Martes en el que las psicodélicas baterías energéticas están recién cargadas, sólo así comprenderemos la historia de amor hacia una oveja que nos cuentan ("no es una mujer, pero al amarla me siento en el paraíso") entre reminiscencias beatlelianas. Los Miércoles son duros, y muestra de ello es el deseo de escapar lejos que se esconde tras la suave cortina sonora que tejen. Pero el Jueves ya estás tan quemada/o que ni siquiera tienes ganas de imaginarte recogiendo tus cosas y escapando: el mundo es un asco y nadie hace nada por cambiarlo, o eso dicen, sobre un sucio y rabioso colchón eléctrico, convirtiendo paradójicamente "Thursday" en uno de nuestros días favoritos de la semana.
El Viernes, el mismo mundo que producía hastío ofrece una luz de esperanza mientras una dulce melodía y las cuerdas dulcifican el ambiente: "la vida es demasido corta", nos recuerdan. El Sábado suele mostrarse como el día de la semana más extraño, tan esperado y que, al final, se nos hace tan corto; pero The Queen Machine se vuelven particularmente místicos ("la ignorancia de los niños es debida a aquello que jamás han hecho"), aunque siguen dando muestras de su devoción por la melodía y la riqueza de matices. Los Domingos no suelen gustar a casi nadie y a ellos tampoco, porque lo que nos ofrecen es una versión de "Tuesday", la balada de la oveja (qué paradoja), como tirados en el sofá y esperando con pereza a que llegue el Lunes. Pero como no hay semana sin sobresalto, el Domingo ofrece una rockera sorpresa final.
En esta orgía de influencias a veces me recuerdan a Super Furry Animals, pero lo cierto es que "VII" es un disco de lo más entretenido, que no es poco, y un perfecto adelanto de lo que pueden seguir ofreciéndonos: variedad y buen gusto.
Web de The Queen Machine
Mulberry Records