Producido por Ian "Stan" Kybert y Paul Weller, y coproducido por Steven White, baterista de Weller, Studio 150 es el primer disco de versiones del ex-líder de The Jam y Style Council.
El título del álbum proviene del estudio en donde fue grabado: en el Studio 150 en Amsterdam, Holanda, aunque las grabaciones adicionales que después se añadieron fueron grabadas en Inglaterra, en los estudios Black Barn. La portada corre a cargo de Simon Halfon y el propio Paul Weller.
Para Studio 150, Paul Weller cuenta con asiduos colaboradores como su baterista Steven White y los componentes de Ocean Colour Scene Steve Cradock y Damon Minchella. Pero también podemos encontrar diversos colaboradores como The Stands en One Way Road a los coros, Dalbir Singh Rattan a las tablas, o Petra Rosa. Sin embargo, en todo el disco hay secciones de viento y cuerda en las que hay multitud de músicos.
Lo que más sorprende del disco es quizás que en estas versiones no se incluya ninguna de Ocean Colour Scene y sí una de Noel Gallagher (One Way Road es b-side del single de Oasis Who Feels Love?). Pero vayamos a las susodichas versiones.
En general podemos decir que Studio 150 es un disco de baladas, con algunas excepciones, pero que tomándolo en su totalidad podemos decir que le podemos poner una nota de NM (Necesita Mejorar).
En If I Could Be, versión de Nolan Porter, con un predominio bastante notable del bajo y la sección de viento que parece llevarnos al blues, Paul Weller nos "machaca" con un solo a los teclados y nos "deleita" con su voz a veces rasgada y otras veces dulce.
En Whising On A Star, el single y versión de Billie Rae Calvin, Weller sigue con las baladas aunque se puede decir que realmente el tema es una mejora de la canción original. La sección de cuerda, el mellotron y el arpa (¿o harpa?), junto con la cadencia vocal de Paul Weller, hacen al tema perfecto para incluir en la banda sonora de alguna película.
Don't Make Promises, de Tim Hardin, es un tema próximo al country que contiene el doble bajo de Danny Thompson y una sección de viento importante que es una de las pocas cosas que cambia de la versión original del tema.
The Bottle es una de las pocas canciones un tanto movidas, aunque con el ritmo y tipo de sección de viento que tiene el tema, parece música de los setenta. Es una versión de Gil Scott-Heron. Black Is The Colour es el tema tradicional que contiene Studio 150. El tema acústico incluye una mandolina de Bill Nusinger. Tampoco es que sea para tanto.
Para los que conocen a Burt Bacharach, tenemos que decir que Close To You parece un calco de la versión original. Weller no la hace suya ni le da su toque personal a no ser los cambios en la voz principal. Una balada más.
Early Morning Rain es otra balada (¿me repito mucho?), en este caso acústica, en la que se distinguen muy bien unos violines. Todo muy bonito para hacer esta nueva versión de Gordon Lightfoot.
Tengo que reconocer que cuando escuché el principio de One Way Road, versión de Oasis, me entró la risa. ¿Un clarinete? ¿Pero oigo bien? Pensaba que no se podía hacer una versión mala de un tema como ese. Pero seguí escuchando y sí, es una buena versión, va mejorando conforme se va escuchando.
La versión de Aaron Neville, Hercules, tiene unas guitarras muy buenas y una voz típica de Paul Weller que te pone los pelos de punta. Thinking Of You de Sister Sledge es una "bonita" versión acústica en la que la sección de cuerda y, sobre todo los violines cobran protagonismo. Otra balada para enamorar. Este tema sí que Weller lo ha hecho suyo.
Pero lo que ha hecho con All Along The Watchtower, uno de los temas clásicos de Dylan, realmente no tengo palabras para describirlo aunque lo voy a intentar. Al principio suenan unos coros a lo gospel, unos coros que Weller sigue metiendo a lo largo de la canción y que sobran totalmente, al igual que el solo al teclado. Además de esto, Weller ralentiza el tema caracterizándolo por una monotonía increíble a un tema que a todo el mundo entusiasma. Pero claro, tocado por Dylan.
Por último, Birds de Neil Young, es una balada al piano con unos coros que siguen dando la vara. Es un tema que incluso llega al soul en sus puntos álgidos si se pueden llamar así.
En resumen, un disco que podemos pasar por alto de un gran artista que, quizás por aburrimiento o por bloqueo artístico, quién sabe, ha caído en desgracia al hacer esta recopilación de temas de otros intentando darles algo nuevo sin conseguirlo. Mi querido Paul, ¿qué te ha pasado?