Ante discos como el último de The Essex Green poco hay que apuntar. Si te gusta el pop pluscuamperfecto y atemporal (o sea, el de toda la vida), abrazarás Cannibal Sea (Mushroom Pillow, 06) sin concesiones. Si lo que te gusta es otra cosa, no pierdas el tiempo (no esta hecha la miel para...). Mientras tanto, los que pertenecemos al primer grupo estaremos vibrando con las joyitas con las que estos yankis de inspiración cosmopolita han sembrado su mar particular y al que Mushroom Pillow ha puesto el lacito para ofrecérnoslo a cambio de un puñado de miserables euros. Pero, ¿Qué son los euros a cambio de cuarenta minutos de alegría, risa tonta y tarareos varios?
Aquí no vas a encontrar otra cosa que un montón de pequeñas historias pop de sonido sesentero e inmediatez casi absoluta - el trío inicial formado por “This isn’t farmlife”, “Don’t know why (you stay)”, “Penny & Jack” es de traca – que dejan entrever una cierta melancolía por donde se cuelan algunos retazos de candidez – preciosa “Rue de lis”, por ejemplo -. Es decir, que Cannibal Sea no aporta realmente nada del otro mundo, nada especialmente nuevo, pero tengo la seguridad de que es uno de esos trabajos que seguirán plenamente vigentes dentro de veinte años. Si en lugar de The Essex Green su nombre fuera (pongamos uno al azar) Belle & Sebastian – citados en absolutamente todas las reseñas que he leido de este disco, algo inevitable por otra parte cuando aún está tan calentito su último trabajo - medio mundo estaría hablando de ellos. Más refrescantes que dos litros de Tang tropical.