Iba a escribir una patética introducción sobre Memphis, Elvis, Gasol, los Grizzlies y sabe dios qué montón de chorradas más, pero mejor me las ahorro; aún corre una chispita de sentido del ridículo por mi organismo. La cosa es que, al no conocer a fondo un grupo, y no inspirarme el mismo gran cosa en realidad, el comentar la nueva entrega de los de Tennessee – con novedades en la formación, pues Jeffrey Bouck (The Polyphonic Spree, Lithops) se incorpora a la batería – se vuelve tarea un poco ardua e improductiva.
A decir verdad, ponerse In the meantime (Transsolar, 2006), reluciente y ya cuarto disco de Viva L’American Death Ray Music tampoco es ninguna tortura. Siguen haciendo gala de ese (esta vez menos) eclecticismo bien llevado que les lleva a inspirarse (bello eufemismo, lo de copiar queda feísimo) en gente muy dispar, conformando un batiburrillo de temas que uno por uno no tienen pega y intentando crearse una personalidad a base de cop..., ejem, de adoptar otras ajenas que han ido absorviendo a lo largo de su carrera. Sirva como ejemplo escuchar “Needle to the heart of the matter”. No acordarse de cierto combo de Hoboken sería imposible. Saco el disco y compruebo que no me he puesto el Painful por error. ¡Pero si sólo le falta la camiseta de rayas para tener el kit completo de Ira Kaplan! Da igual, es un temazo. Como también buenos temas son “Certain” o “Thieves oh glorious thieves”, aunque habría unos tres mil que me llevaría antes que estos da una isla desierta.
Tampoco se olvidan de revisar muy sutilmente el krautrock – “Pleasure principle #19” -, el lo-fi – “Oh, what day” – o esa mezcla de funk oscuro y reggae que es “Dub s s”. Por otro lado y por suerte pasan de largo por la faceta que menos me gustó de su anterior trabajo, A new commotion, a different tension (Transsolar, 2005): la del r’n’r, blues, garage, etc, y apenas en la machacona “Same suit different tie” roza estos cargantes ambientes. Tal vez esto haga que en mi clasificación particular este último trabajo quizás esté ligeramente por encima que el anterior. Es decir, si dentro de unos años veo los cds de esta banda en mi estantería y me pregunto cuál ponerme para recordar que hacían los VLADRM, creo que me decidiré por In the meantime.