David Eugene Edwars continúa su descenso a los infiernos del pecado y la culpa. Cada vez más oscuro, más opresivo. La belleza sombría que asomaba por momentos en su anterior obra-confesión queda desterrada a dos instrumentales que sirven de colirio emocional en mitad y a final del disco. Es como si se hubiese quedado sin palabras optimistas para siempre. La belleza no se puede explicar. Sólo lo sórdido tiene descripción.
All his glory reza en Winter Shaker acompañado de unos coros tenebrosos y una instrumentación claustrofóbica. Aún estamos a tiempo de parar el reproductor. Si seguimos la oscuridad del alma de Edwards nos atrapará para siempre. A modo de conjuro hipnótico un órgano abre Sweedish Purse. Un tema que toma prestada su melodía de una tonadilla medieval. Para Twig, lo que toma prestada es la letra de un texto de San Ambrosio. El cantautor de Denver declama intensamente sus alabanzas al Señor. Por su inicio, Whistling Girl parece que va a aligerar la carga de ese arranque atemorizador, pero el miedo hacia el creador es perenne. El alma siempre tiene espacio para seguir descendiendo, Elktooth lo confirma. Bible And A Bird es un respiro, sin nada que decir. Dos minutos veintiún segundos de relajación antes de que una guitarra acústica nos vuelva a sumergir en la oscuridad. There is a sorrow to be desired reza el estribillo de Dirty Blue. Full Armour puede ser el momento en el que las atribulaciones del hijo del pastor nazareno toquen fondo. Solo un recitado distorsionado sobre una melodía de violín y unos efectos subyugantes antes de la aceleración final. Terrible. En Truly Golden recibe la colaboración de Peter van Laerhaven, guitarrista de la banda. Lo que podría ser un tema depresivo, en mitad de este océano de lamentos se vuelve un alivio. La tarea se remata con el corazón en un puño mientras suena Deerskin Doll. Ya sólo Little Raven nos deposita suavemente en el mundo real. Es el momento de pulsar stop, porque si el CD sigue sonando, unos siniestros cánticos aparecen por sorpresa y vuelven a sumergirte en la oscuridad. Puede ser que un pie siempre te quede en el universo Woven Hand y eso, seguramente, no es sano para la mente.