Lanzado a la venta en 1999 y producido por Bob Ernzin, este es el segundo y último disco de Kula Shaker, un disco que suponía el colofón final a la banda inglesa que volvió a poner de moda los ritmos hindúes en los años 90 en Europa Occidental. Siguiendo con el mismo estilo que su anterior disco, K, Kula Shaker vuelven a darnos unas interesantes canciones.
Con un ritmo tétrico comienza Great Hosannah, que a los pocos segundos va subiendo el tono hasta que suena un pedal de guitarra, en el que los efectos y los sonidos hindúes se entremezclan, llegando a un caos ordenado, incluso con los coros. La guitarra de Crispian Mills se torna potente y cuando ya casi llegamos al clímax, se calma todo para que comience la letra. Y la calma va poco a poco cambiando hacia sonidos más desgarradores. Unos cambios muy significativos en un tema de algo más de seis minutos. La voz de Crispian Mills sinceramente recuerda a los grandes cantantes de los 70 de la ola hippie.
El siguiente tema y single es Mystical Machine Gun, un tema que empieza de forma suave, otra vez con los ritmos indios y eléctricos. El ritmo lento y pesado se rompe pocas veces. Los solos de guitarra, aunque básicos, son bastante efectivos. Watch the sky with the mystical machine gun...
De forma diferente comienza S.O.S., ya con el ritmo trepidante, que con la sección de viento hace que la canción suene a los clásicos de los años 70, parece un tema sacado de la serie de Los Vengadores. Es de resaltar la voz otra vez de Crispian Mills y la fuerza que le da al tema.
Radhe Radhe empieza y sigue con un canto hindú, parece una canción de algún templo o una canción popular india en la que por debajo suenan campanas, pero poco a poco se le van añadiendo guitarras y una sección de viento, sin quitar el canto hindú.
I’m Still Here es un pequeño tema de minuto y medio, en el que Crispian Mills canta casi a capella, acompañado a veces con un sitar.
Después viene Shower Your Love, un tema que comienza con flauta hindú y sigue acompañándose con guitarras acústicas, un tema alegre en donde los haya, aunque hay que decir que es el más popero de todo el disco, en el que se nota mucho menos la influencia hindú que en los otros temas del disco, quizás porque se incluye una sección orquestal de cuerda.
Unos truenos anuncian una tormenta llamada 108 Battles (Of The Mind), un tema que parece sacado de los años 70, no sólo por los instrumentos sino por su mezcla de voces, los coros. Sonidos de truenos como bombas o bombas como truenos acompañan a este rápido tema de Kula Shaker.
Sound Of Drums es otro tema de influencia hindú pero con base britpopera. Los coros producen mareo, pero el seguimiento del punteo de la guitarra de Crispian Mills a la voz principal es lo mejor de la canción.
Timeworm empieza con percusión hindú y con poca instrumentación, y así sigue cuando comienza a cantar Crispian Mills, aunque hay que decir que parece que la influencia hindú se entremezcla con influencias irlandesas o escocesas. Timeworm parece una oración de misa cantada con un final demasiado indio para mi gusto, al igual que luego va a pasar con el último tema del disco, Namami Nanda Nandana.
Last Farewell es un reprise alargado de Great Hosannah, con un sonido que llega a rozar el blues por momentos, un tema que podría ser el mejor final a uno de los discos de Kula Shaker, y sin embargo aún habría dos temas más, Golden Avatar y Namami Nanda Nandana.
Golden Avatar es un tema britpop sin instrumentos hindúes aparentes, pero que ya se encarga Crispian Mills de meternos por los oídos con su forma de cantar los sonidos de la India. Y, por fin, llegamos al final con una oración fúnebre llamada Namami Nanda Nandana. Y no digo fúnebre porque lo sea intrínsecamente, sino porque es una forma de despedida que comienza poco a poco y sigue de forma repetitiva.
En fin, Peasants, Pigs & Astronaunts no es un disco para todos los públicos, aunque sí para una minoría a la que le gusta recordar con sonido de los noventa los ritmos hindúes de la música popular de los años sesenta y setenta, el sonido de San Francisco y de Woodstock de Ravi Shankar con instrumentos y voces de finales de siglo.