Vio la luz en 1973 y se mantuvo hasta 1988 en las listas de ventas americanas. Quizás sea el disco más representativo de Pink Floyd, pero lo indiscutible es su éxito y su calidad.
El disco demostró que Pink Floyd podían seguir haciendo buenos discos sin el alma creativa del grupo: Syd Barret, que había dejado el grupo hacía unos años, y después de su sustitución por David Gilmour todos esperaban con ansia un LP que transportase a las personas que lo escuchasen a esa otra dimensión a la que había llegado Barret.
El tema del disco que tratamos aquí, The Dark Side Of The Moon, es el estrés al que nos vemos sometidos los que vivimos en esta sociedad que nos oprime, incluso llegando a perder la cabeza (¿pensando en Syd?), algo parecido al tema de Another Brick In The Wall. El sonido del disco, una mezcla de la anterior psicodelia con tonos más rock, es un cambio notable al que se venía escuchando en los anteriores después de la marcha de Syd Barret.
Sin embargo no hay que caer en la tentación de pensar en que la marcha de Syd Barret hizo que el peso recayese en su sustituto, Roger Waters, sino que David Gilmour tuvo bastante protagonismo a la hora de componer los 9-10 temas (según se mire) de The Dark Side Of The Moon junto al resto de los miembros del grupo que también colaboran, como Rick Wright o Nick Mason.
Pero empecemos por el primer tema del disco, que en realidad son dos. Una introducción llamada Speak To Me, que nos resume en pocos segundos algo de lo que vamos a oír en los siguientes minutos, sólo para abrirnos boca y presentarnos la siguiente canción a través de la cadencia de los coros: Breathe. Un tema con una cadencia suave, con unos punteos largos de la guitarra eléctrica de Waters. Un tema que tranquiliza, y eso es lo que intenta (breathe, breathe in the air, don't be afraid to care, leave but don't leave me).
Sin embargo, todo parece cambiar en el siguiente tema, On The Run, psicodélico y dedicado a la locura. En la gira del 2003 (si no recuerdo mal), en las pantallas gigantes encima del escenario aparecía mientras sonaba este tema un enfermo ingresado en el hospital, y de pronto, conforme iba avanzando la canción y el ritmo frenético de la misma, su cama (con él encima) volaba sobre Inglaterra, sobre colinas y ciudades, algo que explica perfectamente el centro del mensaje: la locura nos puede llevar a límites infitinos, pero podemos llegar a la cruda realidad (cuando el enfermo vuelve a la habitación del hospital en su cama voladora).
Time, el siguiente corte, comienza con el sonido de despertadores y campanas (algo que no acertaron durante bastante tiempo los concursantes de Saber y Ganar, un programa de La2 de TVE, en una prueba que se llama La parte por el todo), pero rápidamente el tema toma forma, en primer lugar de forma algo siniestra, y la letra, aunque la forma de cantar anima bastante, no es nada alagüeña: el tiempo corre, y cada vez la vida es más corta, y mucho más corta será si no se hacen nada más que rutinas en la vida. La rutina también puede llevar al hombre a hacer actos de locura (And you are young and life is long, and there is time to kill today, and then one day you find, ten years have got behind you, no one told you when to run, you missed the starting gun )
Y llega The Great Gig In The Sky, compuesta por Richard Wright. En la película Escuela de Rock, el profesor encarnado por Jack Black le encarga a una alumna estudiar la voz de Clare Torry en ese preciso tema, que no tiene letra, pero sí una voz increíble. Se dice que la voz que suena en este disco se trata nada más y nada menos que una improvisación de la artista.
Money suena justo después, comenzando con el ruido de unas cajas registradoras abriéndose y cerrándose, con el ruido de dinero en su interior. Se cuenta que se estuvo buscando durante bastante tiempo el sonido exacto de la caja registradora exacta para que sonase como debería. Money es quizás el tema más pop-rock del disco, y más fácil de escuchar, con sección de viento incluida, que va ganando ritmo (Money se pone muy interesante cuando cambia de ritmo) hasta empalmar con el siguiente tema. Y sin embargo un tema duro, que trata sobre el consumismo creciente en la época de los 70 y del conformismo, resumido perfectamente desde el principio de la canción: Money, get away, get a good job with good pay and you’re ok.
Us Ans Them es un blues tranquilo con sección de viento, que había sido compuesto para un film unos años antes dentro de un tema más largo. El tema aquí es expuesto como el pesimismo de la sociedad sobre el sistema (Forward he cried from the rear and the front rank died, the general sat, and the lines on the map moved from side to side).
Any Colour You Like, es un tema psicodélico instrumental y Brain Damage un tema enigmático y a veces hasta repetitivo. Está dedicado claramente a Syd Barret, habla de un loco, su locura y el contagio de la locura, o de la vida si se quiere entender de otro modo. Llegar al estado de locura puede ser el resultado de comprender la realidad del mundo y la celda el mismo mundo, por eso se deciden a encontrarse al otro lado de la luna, un sitio que el mundo no puede ver ni controlar, y por lo tanto el único sitio a donde se puede ir para conseguir la libertad.
Y por último llegamos a Eclipse, el título que se le iba a poner al disco antes de The Dark Side Of The Moon, compuesto enteramente por Waters. Un tema pop con unos coros impresionantes, pero además con el mensaje profundo que Pink Floyd siempre solían dar a sus discos y a sus canciones: todo lo que tenemos puede irse al traste. El sol nos da todo, pero la luna, aunque mucho más pequeña, puede eclipsarlo.
Según se cuenta, algunos rumores dicen que Roger Waters estaba obsesionado con la película El Mago de Oz de Victor Fleming (1939) y permanecía horas en el estudio para que todo el disco coincidiese con las secuencias del film. El experimento empírico hay que hacerlo poniendo el disco justo con el tercer rugido del león de la Metro, y parece que sí coinciden (!!!).