Publicado en 2003 por Houston Party Records.
Es curioso porque casi todos los abortos de músicos hemos intentado alguna vez intercambiar ideas a través de internet, colaborar en canciones de otros, etc. para pasar el rato. Pero Jimmy Tamborello (Dntel, Figurine) y Benjamin Gibbard (Death Cab for Cutie) fueron más allá. En este caso cuenta la historia que ambos comenzaron a intercambiar material a través del Postal Service estadounidense hasta que se gestó "Give Up".
La relación entre ambos músicos viene de más atrás, de cuando Gibbard colaboró con Tamborello en el EP de Dntel titulado "This is the Dream of Evan and Chan", según algunos críticos un trabajo de mayor altura que el que sería dos años más tarde el primer álbum de The Postal Service.
El éxito "Give Up" probablemente sorprendió a sus creadores, quizá por la combinación entre el pop y la electrónica más asequibles y todo de forma fluida. Y es que quien os escribe no es un amante del tecno pero, tras la primera escucha (casual) de este disco, no pude resistirme. Canciones como "Nothing Better" o "Brand New Colony" me recuerdan a la infancia, con sonidos tan próximos a aquellas consolas con las que jugábamos; un revestimiento electrónico "made in Tamborello" y la suave y siempre tierna voz de Gibbard, que les da el toque humano y próximo. "Such Great Heights" fue el "hit"; incluso alguna televisión la empleó para anunciar alguna serie. Es difícil resistirse a esta canción y no dar saltitos mientras Benjamin desliza su voz sobre una melodía con un estribillo de esos que se repiten una y otra vez en tu cabeza. Y de nuevo siento los 80 en mi cabeza gracias a esos contagiosos ritmos. Y hasta hay sitio para las guitarras.
Pero también "Sleeping In" fue víctima de cierta campaña del Ministerio "de no se qué": uno de sus anuncios empleaba una sintonía extrañamente similar a esta canción. Jen Wood y Jenny Lewis acompañaron con sus voces a Gibbard y le dan un toque todavía más dulce a "Give Up", como en "The District Sleeps Alone Tonight", otra demostración de la fluidez de las melodías de Gibbard. A mitad del disco nos encontramos con "Recycled Air" y "We will Become Silhouettes" en las que parece que nos quieren llevar de paseo plácidamente por las nubes o "Clark Gable" que, aun no siendo de mis favoritas, mantiene la uniformidad del álbum. "This Place is a Prison" es la canción que rompe este paseo brillante y oxigenado, teñida de oscuros acordes y con la voz susurrante de Gibbard, que suena triste y apagada.
El disco lo cierra la vibrante y urbana "Natural Anthem", imposible no mover los pies cuando nos someten a una dosis de esta composición cuyos sonidos parecen exhalados por una máquina; una intensidad creciente que desemboca plácidamente en la aparición de Benjamin.
Más allá del éxito o las ventas, "Give Up" ya tiene un sitio en la vida musical de algunas personas entre las que me encuentro. Es de esos discos que me apetece poner cuando necesito una dosis extra de optimismo. Además, ha permitido que muchos conozcan ahora Death Cab for Cutie y otros se interesen por Dntel o Figurine. Cierto es que la "aventura del directo" de The Postal Service no fue satisfactoria, e incluso les han obligado a cambiar su nombre por la coincidencia con dicho servicio de correos norteamericano. Por un lado me gustaría ver qué son capaces de hacer en su segundo trabajo, por otro preferiría que no hubiese segunda parte y quedarme únicamente con el delicioso y suave sabor que me deja "Give Up" cada vez que lo escucho.