Entrevista: Joan Miquel Oliver
30 de Junio de 2007



 Menéame
 FaceBook
  del.icio.us

Entrevista: Joan Miquel OliverTexto: Carlos G. Cano


Auditori FNAC l’Illa Diagonal (Barcelona) – 19/06/07

Joan Miquel Oliver acaba de editar Sa núvia morta (Discmedi, 2007), un EP de dos temas con los que renueva el aliciente para ir a verle este verano. Y lo consigue, de hecho, con una sola escucha, porque ¿quién puede resistir el encanto del líder de Antònia Font versionando un nocturno de Chopin? Muy pocos...

Ninguno, diría yo, cuando el corte 2 pone el listón tan alto que, para colocarlo, se necesita una escalera. Hansel i Gretel huele a lo mejor de 2007... Lástima que su autor, nervioso por el recital que había de dar, tuviera tan pocas ganas de hablar. Pero Joanmi dice siempre que lo importante es la obra, no el artista. Y durante la obra habló muy bien.

"Antònia Font tenemos lo que nos merecemos y ya está. No tenemos un éxito desmesurado ni somos unos desconocidos"
Surfistes se acaba cantando “yo sé que tú me entiendes” y ahora sacas un EP con un tema titulado Hansel i Gretel, compuesto para un programa de TV3, que presuntamente habla del color azul. Pero la letra no acabamos de entenderla...

A ver, el programa éste, “Colors en sèrie”, es de reportajes de ficción. No todo ha de tener sentido. Yo soy el submarinista del metro y canto esta canción, simplemente.


¿Apareces en la serie, entonces?

Bueno, hago una aparición estelar de 30 segundos...


La portada de Batiscafo es azul, el sello que edita tus discos se llama Blau (Azul)... Realmente tienes algo especial, con este color?

Cuando la gente del programa buscaba colaboradores, procuraba que cada color tuviese relación con los invitados... y yo creo que sí, que el azul está acertado, en mi caso.


La música de Hansel i Gretel es una especie de tecno-pop lo-fi... ¿Estás de acuerdo?

Sí.
Joan Miquel Oliver
Pues si hablamos de tecno-pop, además de The Postal Service, a mí me encantan Electric President y Radical Face. ¿Te ha inspirado alguno de ellos?

Lo que has dicho no lo he escuchado en mi vida... ¿Estás contento?


Algo había que decir... ¿En qué te inspiras, pues? ¿En el Casio que había en casa?

Casio no, que en el disco hay muchas máquinas diferentes más sofisticadas que un Casio, pero yo hago música, busco máquinas, compro cosas... sin intención de estilo en concreto.


La nota de prensa dice que Sa núvia morta recuerda a una peli porno de los 70. ¿Querían quedarse con nosotros o realmente eres experto en pelis porno de los 70?

No ¡que va! Y tampoco en pelis porno en general (ríe)... Pero ¿sabes aquellas cintas en VHS, que hacen “nig-ñig-ñig”, que la música está un poco desafinada? Pues este pianito está un poco desafinado, tiene como un temblor extraño que hace que suene así. Y claro, el pianito ya es de peli porno, pero si encima suena como una cinta VHS ¡ostia! El comentario es muy acertado.


¿Y lo de Ferrero Rocher (que también lo dice la nota prensa)?

¡Coño! “Teee-te-tá-tere-tere-teté-tetá”... ¡Esto es Sa núvia morta!


En el caso de que esta canción sea autobiográfica –especulación-, con quien te sientes más identificado: ¿el novio que asesina o la novia que deja plantado?

Con el amante, claro... (ríe).


¿Y nos quieres decir algo acerca del destino, con esta historia, o es sólo un sueño?

No, no. Tiene formato de romance, que son las historias chungas que se explicaban en Mallorca antiguamente. Se cogía un glosador, una especie de poeta, y se hacía el romance, la historia rimada. Normalmente glosaban historias reales: Sa mort de na Margarida... y cosas así.


No eres el único en Mallorca que mezcla pop con música clásica, está Marcel Cranc...

Ui, sí... pero no. Marcel Cranc es un tío que se ha dedicado toda la vida a la música contemporánea. Grabó un disco de música contemporánea en cuya grabación participé, e hice algunos conciertos con él. Es un gran tipo y ha hecho un disco excelente, pero él es pianista y

¿Estáis uno a cada lado del límite entre el pop y la música clásica?

Posiblemente... Él ha hecho un disco muy pop, 100% pop. Una pasada de disco. Se le ha de reconocer que ¡joder, la ha clavado! Lo que pasa es que él ha hecho piano siempre, aunque había tenido grupos tirando al pop... Sí, sí, toda su vida ha hecho pop, también. Luego se pasó a la contemporánea y ahora ha hecho una mezcla que es el resumen de todo lo que ha hecho, y está muy bien.

"Los conciertos de Heliogábal fueron de los mejores recuerdos de mi vida. 100 personas que se morían de ganas de estar ahí, tres días... ¡Joder! En una situación así, estás enorme, lúcido, a gusto..."

¿Qué estás haciendo ahora?

Escribir una novela.


¡Ah! ¿Y de qué trata?

Es un poco pronto para decirlo. Saldrá el año que viene y no quiero ponerme a hablar porque entonces, cuando sale...


Claro, qué te preguntaremos... ¿Pero no estás preparando ningún disco en solitario?

Con Antònia Font, un recopilatorio. Nuestro repertorio actual, pero tocado con orquesta.


Y ahora que te pasas a la literatura y tienes nuevos proyectos con Antonia Font... ¿No crees que es el momento de intentar alcanzar otras metas, ser más ambicioso?

No. Tenemos lo que nos merecemos y ya está. No tenemos un éxito desmesurado ni somos unos desconocidos. Son 10 años de carrera y a todo al que le interesa la música, ya sabe qué es Antònia Font, simplemente. Detrás de eso no hay nada.


¿Sería conveniente, para conseguir alcanzar un “éxito desmesurado”, cantar en castellano o en inglés?

No, no creo. Sería una cagada, seguramente.


Quería preguntarte por los conciertos que has hecho en el Heliogàbal esta primavera, porque eso sí que fue un éxito descomunal: a los 20 minutos ya no quedaban entradas... ¿Qué tal fueron?

Pues imagínate. De los mejores recuerdos de mi vida. 100 personas que se morían de ganas de estar ahí, tres días... ¡Joder! En una situación así, estás enorme, lúcido, a gusto... Te salen conciertos redondos.


¿Y por qué el Heliogàbal? ¿Tienes algo con ellos?

No. Ahora sí, claro, ya nos hemos hecho amigos y de puta madre. Siempre que puedo voy y seguramente repetiremos. Ahora montarán el Festigàbal, justo después de las fiestas de Gràcia, y me han puesto en el cartel, también. Pero no, fue porque sabía que tenían programación y me ofrecí. Les dije: ¿os hace gracia que venga? Y me dijeron: ¡joder, sí! Hicimos números, cuadraron y ya está.


De cuando te entrevisté hace un año me lleve la recomendación de Kevin Ayers...

¡Ah, ostia, sí! Joy Of A Toy. Es buenísimo...


Hoy me gustaría llevarme otra, de discos actuales o de clásicos, como prefieras.

El disco que estoy escuchando -no tiene nada que ver con Joy Of A Toy- es el penúltimo de Laura Veirs: Carbon Glacier. Un disco excelente que escucho casi cada día.
Joan Miquel Oliver FNAC
Y siendo tus influencias tan eclécticas, me gustaría acabar preguntándote por el Fary, que se ha muerto hoy. No sé si lo sabías...

Sí, me han enviado un mensaje.


¿Qué supone su muerte para ti?

El Fary es un personaje que ha roto moldes y que... no sé, es como si se muriera... no sé, iba a decir el Papa pero creo que el Fary es mucho más importante.


¿Lo estás diciendo en serio?

¡Claro!


Entonces no le tienes mucho aprecio a la Iglesia...

¡Qué va! Todas esas manías que tenemos, de sentimiento de culpa y todo eso, es porque el catolicismo nos lo ha inculcado desde pequeños. ¡Estamos amargados por toda esa historia chunga! Y tenemos que ir al psicoanalista... ¿Por qué? Porque nos tienen amargados desde que tenemos dos años. Estoy muy enfadado con la iglesia católica.

PUBLICIDAD
BUSCADOR
PUBLICIDAD