Texto y fotos: Lovelle.
Día 27 Sábado
Escenario Caixanova

La tarde se presentaba más calurosa si cabía y poco a poco se notaba que éste era el gran día del festival, se veía más gente que el anterior. Primero salieron Manuel Seixas y la Neuroband, que demostraron lo mucho que llevan tocando encima de un escenario. Rostros marcados por las arrugas y años de experiencia en el mundo de la música.

El siguiente grupo en aparecer fue X-Wife, un grupo portugués que dejó un buen ambiente ante el público presente, una actuación muy guitarrera y de música muy fresca que hizo que gran parte del público, aún a pesar de no conocerlos, bailara de buen grado.

Por último Second, otra de las grandes apuestas nacionales del festival, y es que estos jóvenes murcianos tenían inclusive un grupo de fans en primera fila. La gente disfrutó de su actuación con un ritmo de música de lo más pegadizo.

Escenario Xacobeo

Era hora de la gran noche, poco a poco el sol desaparecía y la gente agradecía que las temperaturas suavizaran un poco. El primer grupo en actuar fue Tokyo Sex Destruction y la verdad es que me sorprendió gratamente. Cuatro tíos que se plantaron delante de un público más que escaso y lo dieron todo; temas de sus dos discos y coreografías y puestas en escena que recordaban de alguna manera a The Mars Volta. Fue un concierto breve, como lo fueron en general en todo el festival, pero sin duda fue una gran actuación. Los miembros de la banda muy agradables ellos, se mezclaron con el resto del personal para seguir disfrutando del festival.

Después salió de entre bastidores Atom Rhumba, ese grupo vasco que sorprendió con su perfecto juego de sonidos al intercalar sintetizadores, teclados, guitarras… y con el sonido bailable de un saxofón. Unas canciones muy pegadizas que incitaban a moverse aunque no los hubieras escuchado nunca; la gente bailó y lo gozo durante la hora que duró su actuación.

Era el momento… se acercaban las 00:10 de la noche y la gente se empezaba a apelotonar contra la valla del foso. Público sobre todo femenino que había colado las cámaras fotográficas para poder inmortalizar el momento en los
mismísimos calcetines.

Eran ellos, Placebo, he de decir que no me pareció la mejor de las actuaciones, de hecho me pareció una actuación bastante cutre. Tocaron sus nuevos temas, y se limitaron a tocar porque exaltar al público no les hacía falta. La gente subida una a caballo de otra, y gritos y coros de un público que les hizo muy fácil la actuación. Efectos de luz impresionantes, eso sí, pero de lo demás prefiero no opinar. La actuación se hizo corta pero tuvieron el detalle de tocar en los bises al menos dos canciones más.

El último grupo fue Radio 4 y creo, desde mi punto de vista, que fue la mejor actuación de la noche. Buena música, con ritmo y mucha marcha, una buena ejecución de los temas, se veía que eran de los grandes; tuvieron que volver a salir ante la insistencia del público, que resistió la tentación de irse cuando terminaron Placebo. Fue un grupo muy agradecido que supo recompensar los aplausos del público presente en esta edición del 2006.

Lovelle.