Difundidas nuevas fechas de presentación del último álbum del proyecto de Raül Fernandez Refree, "La Matrona", del que afirman desde su sello que "conjuga accesibilidad y continuos hallazgos". En Noviembre actuará en Vigo y en Coruña...
Estas son las actuaciones de Refree:
Octubre:
27, Burgos, Carmen 13
28, Zaragoza, La Lata de Bombillas
29, Murcia, 12 y Medio
Noviembre:
8, Madrid, Clamores
9, Vigo, CUVI (Auditorio Vidal Bolaño)
10, Algeciras, Escuela Politécnica
11, Sevilla, Salvation
12, Jaén, Iroquai
13, Valencia, Black Note
17, Valladolid, Tío Molonio
18, Coruña, Mardi Gras
19, Salamanca, Potemkin
25, Barcelona, L'Espai
27, Lleida, Café Teatre
Os incluimos además la información que Acuarela ha difundido sobre el disco:
Refree, el alias de Raül Fernandez, presenta su tercer disco que le consagra como uno de los más imaginativos compositores de nuestro país. 12 canciones (7 en castellano, 5 en catalán) que conquistan de principio a fin a través de una rica concepción del pop en todas sus variantes y de un sólido compromiso estético y sentimental.
El tercer disco de Refree comienza con una canción de minuto y medio que es toda una declaración de principios: “ya no hay pena / y las mujeres al pasar / se me enredan / en mi segunda mitad./ Es tan moderna esta ciudad / que hay que celebrarlo todo./ Ya no hay pena, / con lo bien que se me da”. En unos pocos versos ya tenemos los puntos cardinales de “La matrona”: la celebración de la vida, las mujeres, la ciudad que nos rodea, y la aflicción siempre vista con ironía y escepticismo. El título, que hace referencia a la naturaleza más carnal que sexual de la mayoría de los textos del disco, nos avisa de que estamos ante una obra íntima pero expansiva, medida pero entrañable (porque sale de las entrañas y porque a menudo nos arranca una sonrisa de complicidad): Siete canciones en castellano, cinco en catalán que conforman un trabajo emocionante de principio a fin.
Tras el debut “Quitamiedos” (Acuarela, 2002) –un elepé ecléctico y puntualmente brillante– y el paso de gigante dado con “Nones” (Acuarela, 2003), mejor álbum del año para revistas como Rock de Lux, faltaba la consagración definitiva de Raül Fernandez como compositor y arreglista. Sirvieron como prólogo un ramillete de conciertos por todo el Estado, un par de visitas a Portugal y Francia y varias exitosas giras por Rusia, donde llenan sin dificultad salas de capacidad media. Quedaron atrás festivales como el BAM, Tanned Tin o Primavera Sound. Y muchas, muchísimas buenas críticas que podrían haber encorsetado a Raül como una especie de geniecillo excéntrico con demasiados compromisos musicales. En cambio, “La matrona” supone un auténtico desafío musical y sentimental. Si en “Nones” las influencias –o mejor dicho, confluencias- llevaban a Refree a los terrenos de la chanson, del folk arrabalero o la tradición mediterránea ahora nos encontramos con un disco más luminoso. Hablamos aquí de la luz del cielo de California, o de la que nos ciega cuando abrimos la persiana al mediodía tras una noche canalla, o aquella que nos alumbra una idea en la cabeza y entonces nos hace tirar del hilo del recuerdo. Participando del mismo concepto de “canción global” de Randy Newman (es decir, que una canción es un alambicado y al mismo tiempo intrincado nexo de música, arreglos y texto), “La matrona” conjuga accesibilidad y continuos hallazgos. Es un trabajo que se digiere con facilidad desde la primera escucha, pero que sigue ganando con las sucesivas. En cada tema, a veces en cada estrofa, hay paréntesis, puntos suspensivos y comas, detalles e ideas, luces primero y sombras después que hacen resaltar mucho más esa misma luz.
Podríamos hablar del Serrat de “1978” o “… Para piel de manzana”, del “White album” de los Beatles, del Claudio Baglioni de “Solo” o “E tu”, de Vainica Doble o los Beach Boys. Y también del pop orquestal del gran Van Dyke Parks. Además, para el melómano, en el disco hay ingeniosos guiños a Leonard Cohen, Abba, “Smile”, préstamos (que por serlo implican un explícito agradecimiento) que amplifican el alcance de “La Matrona” como un disco que refleja un permanente fluir de ideas. Arreglos, melodías y una rica instrumentación que nunca dejan de asombrar. Pop, gospel, baladas, jazz, estribillos a contrapié, aires a sesentas (finales) y setentas (principios). Los textos son como poemas que pretenden prolongar el reflejo de cosas: un amor, un desamor, el deseo, la doblez emocional de lo cotidiano, que están a punto de desvanecerse por completo. Hablar de “La matrona” es hacerlo de un disco de nuevo insólito en nuestra escena (en cualquier escena, nos atreveríamos a afirmar). Su crisol de sonidos, ritmos, instrumentos, colaboraciones (como las de Irene Tremblay –Aroah- o del mismísimo Sisa), su perfil marcadamente urbano y moderno, singles tan claros como “La invasión de los cuerpos” o “Faltas leves”, el lirismo extremo de “Glorietas” o “Els peus del llit”, y sorpresas como “El cumpleaños” o “L’herència” dibujan una obra que es como un espejo deformante de todas nuestras expectativas. Desde luego, Refree lo han vuelto a hacer.